y le hicieron también hombreras unidas en sus dos extremos.
Hicieron las hombreras para que se juntasen, y se unían en sus dos extremos.
El efod constaba de dos piezas —el frente y la espalda— unidas en los hombros por dos hombreras.
El Efod tenía dos hombreras que se juntaban y estaban unidas por sus extremos.
Hicieron para el efod dos hombreras con que sujetarlo, unidas a él por los dos extremos del mismo.
Le hicieron las hombreras para que se juntaran; y se juntaban en sus dos extremos.