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Ester 6:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

Entonces dijo el rey: ¿Quién está en el patio? (Y Amán estaba entrando en el patio exterior de la casa del rey para proponer al rey que hiciera colgar a Mardoqueo en el madero que él le había preparado.)

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Entonces dijo el rey: ¿Quién está en el patio? Y Amán había venido al patio exterior de la casa real, para hablarle al rey para que hiciese colgar a Mardoqueo en la horca que él le tenía preparada.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

—¿Quién está en el patio exterior? —preguntó el rey. Resulta que Amán acababa de llegar al patio exterior del palacio para pedirle al rey que atravesara a Mardoqueo en el poste que había preparado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Entonces dijo el rey: '¿Quién anda en el patio?» Precisamente en ese momento Amán atravesaba el patio exterior del palacio real para ir a pedir al rey que mandara ahorcar a Mardoqueo de la horca que había preparado para éste.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Prosiguió el rey: '¿Quién está en el atrio?'. Amán había venido al atrio exterior del palacio real, para pedir al rey que hiciera colgar a Mardoqueo de la horca que le había preparado.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Entonces dijo el rey: ¿Quién está en el patio? Y Amán había venido al patio de afuera de la casa del rey, para decir al rey que hiciese colgar a Mardoqueo en la horca que él le tenía preparada.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

En ese momento, Amán entró al patio exterior del palacio, buscando al rey para convencerlo de colgar a Mardoqueo en la horca que tenía preparada. Entonces el rey preguntó: —¿Quién anda allí?

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Otras versiones



Ester 6:4
12 Referencias Cruzadas  

Todos los siervos del rey, y la gente de las provincias del rey, saben bien que para cualquier hombre o mujer que acuda al rey en el patio interior, sin ser llamado, hay una sola ley: Ha de morir, salvo aquél a quien el rey extienda el cetro de oro para que viva; y yo no he sido llamada para acudir al rey en estos treinta días.


Al tercer día sucedió que Ester vistió sus atavíos reales, y se presentó en el patio interior de la casa del rey, frente a la cámara real, y el rey estaba sentado en su trono real, dentro de la cámara real, frente a la entrada del palacio.°


Entonces su mujer Zeres y todos sus amigos le dijeron: Manda a preparar un madero alto, de cincuenta codos, y por la mañana di al rey que cuelgue a Mardoqueo en él; después ve alegre con el rey al banquete. Y la propuesta agradó a Amán, y preparó° el madero.


Y preguntó el rey: ¿Qué honor o distinción se concedió a Mardoqueo por esto? Y los ministros servidores del rey respondieron: Nada se ha hecho por él.


Y los siervos del rey respondieron: He aquí Amán está en el patio. Y el rey dijo: Que entre.


Y dijo Harbona, uno de los eunucos que estaban en presencia del rey: ¡He allí precisamente colocado en casa de Amán un madero de cincuenta codos de altura, el cual Amán preparó para Mardoqueo, quien habló en provecho del rey!° Y el rey ordenó: ¡Colgadlo en él!


Prende a los pícaros en su propia astucia, Y trastorna las intrigas del taimado.


El que se sienta en los cielos se sonreirá, Adonay° se burlará de ellos.


Para salvar sus almas de la muerte, Y mantenerlos vivos en tiempo de hambre.


Todo cuanto halle hacer tu mano, hazlo con tus fuerzas, porque en el Seol, adonde vas, no hay obra ni propósito, ni conocimiento ni sabiduría.