Pero oía las palabras de los hijos de Labán, diciendo: Jacob ha tomado todo lo de nuestro padre, y toda esta riqueza la ha hecho con lo que era de nuestro padre.
Ester 5:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Y Amán les contó la gloria de su riqueza, y la multitud de sus hijos, y como el rey lo había engrandecido y exaltado° sobre los príncipes y sobre los servidores del rey. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y les refirió Amán la gloria de sus riquezas, y la multitud de sus hijos, y todas las cosas con que el rey le había engrandecido, y con que le había honrado sobre los príncipes y siervos del rey. Biblia Nueva Traducción Viviente y se jactó ante ellos de su gran riqueza y sus muchos hijos. Hizo alarde de los honores que el rey le había dado y de la forma en que lo había ascendido por encima de todos los otros nobles y funcionarios. Biblia Católica (Latinoamericana) Amán les contó en detalle su increíble riqueza, el gran número de sus hijos y todo lo que el rey había hecho para elevarlo y ponerlo por encima de todos los funcionarios y de todos los servidores del rey. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Les habló del esplendor de su riqueza y del número de sus hijos y de cuánto lo había engrandecido el rey y de cómo lo había elevado por encima de los grandes y servidores del rey. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y les refirió Amán la gloria de sus riquezas, y la multitud de sus hijos, y todas las cosas con las que el rey le había engrandecido, y cómo le había exaltado sobre los príncipes y siervos del rey. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Amán les habló de las grandes riquezas que poseía, de cuántos hijos tenía, de todos los honores que había recibido del rey, y de cómo le había dado autoridad sobre los asistentes y colaboradores del reino. |
Pero oía las palabras de los hijos de Labán, diciendo: Jacob ha tomado todo lo de nuestro padre, y toda esta riqueza la ha hecho con lo que era de nuestro padre.
Y por muchos días,° ciento ochenta días, exhibió las riquezas de la gloria de su reino y la magnificencia de su poderío.
Después de estas cosas, el rey Asuero engrandeció a Amán, hijo de Hamedata, el agagueo, y lo ensalzó y estableció su autoridad por encima de todos los príncipes° que estaban con él.
Después, Mardoqueo salió de delante de la presencia del rey con atavíos reales de colores azul y blanco, y con una gran corona de oro y un manto de lino fino blanco y púrpura. Y la ciudad de Susa lo aclamó y se regocijó.
Ninguno de ellos podrá en modo alguno redimir al hermano, Ni pagar a ’Elohim su rescate
Te daré gracias eternamente porque has actuado, Y pacientemente esperaré en tu Nombre, Porque es bueno delante de tus santos.
el rey habló diciendo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para morada real con la grandeza de mi poder, para gloria de mi majestad?
Y los discípulos estaban asombrados por sus palabras. Pero retomando la palabra, Jesús les dice: Hijos, ¡Cuán difícil es entrar en el reino de Dios!°
A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas,° que son inciertas, sino en Dios,° quien nos provee abundantemente de todas las cosas para disfrute;