De los hijos de Isacar: doscientos principales, duchos en discernir los tiempos,° y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.
Ester 1:13 - La Biblia Textual 3a Edicion Entonces el rey, como era la costumbre del rey con los que conocían la ley° y el derecho Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Preguntó entonces el rey a los sabios que conocían los tiempos (porque así acostumbraba el rey con todos los que sabían la ley y el derecho; Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces el rey consultó de inmediato con sus sabios consejeros, quienes conocían todas las leyes y costumbres persas, porque siempre les pedía consejo. Biblia Católica (Latinoamericana) Se dirigió entonces a los sabios, a los especialistas en leyes (pues todos los asuntos del rey eran tratados en presencia de los que tenían conocimientos de la ley y del derecho). Biblia Serafín de Ausejo 1975 Interrogó el rey a los sabios conocedores de los tiempos, pues tal era la costumbre del rey con todos los conocedores de la ley y del derecho. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Preguntó entonces el rey a los sabios que conocían los tiempos (porque así era la costumbre del rey para con todos los que sabían la ley y el derecho; Biblia Traducción en Lenguaje Actual y les preguntó a los especialistas de la ley qué debía hacer. Era su costumbre pedir consejo a los que conocían bien la ley, |
De los hijos de Isacar: doscientos principales, duchos en discernir los tiempos,° y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.
De Zabulón: cincuenta mil, que salían a campaña prontos para la batalla con toda clase de armas de guerra, dispuestos a pelear sin doblez de corazón.
Pero la reina Vasti se negó a cumplir la orden que el rey envió a través de° los eunucos, por lo que el rey se indignó en gran manera y se llenó de ira.
¿Quién no quisiera temerte, Oh Rey de las naciones? Solo a ti te corresponde,° Porque entre todos los sabios de las naciones, Y entre toda su dignidad real, Ninguno hay comparable a ti.
Por esto el rey, airado y con gran enojo, ordenó que todos los sabios de Babilonia fueran exterminados.
Hizo llamar el rey a los magos, astrólogos, hechiceros y caldeos,° para que interpretaran el sueño del rey. Vinieron pues y se presentaron ante el rey,
Daniel respondió delante del rey, y dijo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey.
A gritos el rey mandó que vinieran los magos, astrólogos y adivinos, y dijo el rey a los sabios de Babilonia: El que lea esta escritura y me muestre su interpretación, será vestido de púrpura, y llevará en su cuello un collar de oro, y será el tercer señor del reino.
Después que Jesús nació en Bet-léhem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos° del oriente llegaron a Jerusalem,