Sepa ahora el rey que si esta ciudad es reedificada, y los muros terminados, no han de pagar tributo, impuesto o contribución alguna, con lo que se perjudicará el ingreso de los reyes.°
Esdras 4:14 - La Biblia Textual 3a Edicion Ahora, puesto que dependemos del palacio,° y no soportamos ver la afrenta del rey, por eso hemos enviado y lo hemos dado a conocer al rey, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Siendo que nos mantienen del palacio, no nos es justo ver el menosprecio del rey, por lo cual hemos enviado a hacerlo saber al rey, Biblia Nueva Traducción Viviente »Ya que nosotros somos leales súbditos de usted y no queremos que se deshonre al rey de esa manera, hemos enviado esta información a su majestad. Biblia Católica (Latinoamericana) Como nosotros comemos la sal del palacio real, no podemos aguantar viendo el daño que se le hará al rey; Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ahora bien, puesto que comemos la sal del palacio y nos parece intolerable contemplar esta afrenta que se hace al rey, enviamos al rey estas informaciones, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y ya que nos mantienen del palacio, no nos es justo ver el menosprecio del rey; por tanto, hemos enviado para hacérselo saber al rey, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Nosotros estamos al servicio de Su Majestad, y no podemos permitir que lo ofendan de esta manera. Por eso le enviamos esta información, |
Sepa ahora el rey que si esta ciudad es reedificada, y los muros terminados, no han de pagar tributo, impuesto o contribución alguna, con lo que se perjudicará el ingreso de los reyes.°
para que se indague en el rollo de las Memorias° de tus padres; y hallarás en el rollo de las Memorias, y sabrás que esta ciudad es una ciudad rebelde, y perjudicial para reyes y provincias, y las revueltas se producían en su interior desde tiempos muy antiguos, motivo por el cual esta ciudad fue asolada.
Y vienen a ti en tropel, y se sientan delante de ti como pueblo mío, y escuchan tus palabras, pero no las cumplen, porque con sus bocas hacen halagos, pero sus corazones andan en pos de su avaricia.