No extiendas tu mano contra el muchacho ni le hagas nada, le dijo, pues ya conozco que eres temeroso de Dios, por cuanto no me rehusaste a tu hijo, tu único.
Eclesiastés 12:13 - La Biblia Textual 3a Edicion La conclusión de todo discurso oído, es: Teme a Ha-’Elohim, y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Biblia Nueva Traducción Viviente Aquí culmina el relato. Mi conclusión final es la siguiente: teme a Dios y obedece sus mandatos, porque ese es el deber que tenemos todos. Biblia Católica (Latinoamericana) Conclusión del discurso: todo ha sido dicho. Teme a Dios y observa sus mandamientos: allí está todo para el hombre. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Fin del discurso. Una vez oído todo, teme a Dios y guarda sus mandamientos: eso es lo que al hombre corresponde. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Puedo terminar este libro diciendo que ya todo está dicho. Todo lo que debemos hacer es alabar a Dios y obedecerlo. |
No extiendas tu mano contra el muchacho ni le hagas nada, le dijo, pues ya conozco que eres temeroso de Dios, por cuanto no me rehusaste a tu hijo, tu único.
Guardarás la obediencia a YHVH tu Dios, para andar en sus caminos, y guardar sus estatutos, y sus mandamientos, y sus decretos y sus testimonios, como está escrito en la Ley de Moisés, a fin de que procedas sabiamente en todo lo que hagas y a todo lo que te inclines;
Y dijo al hombre: He aquí, el temor de Adonay es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la prudencia.
r El principio de la sabiduría es el temor de YHVH, v Sano juicio tienen los que lo practican; t Su alabanza permanece para siempre.
r Cumplirá el deseo de los que lo temen, Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.
YHVH se complace en los que lo temen, Los que con ansia esperan en su misericordia.
El principio de la sabiduría es el temor de YHVH, Pero los insensatos desprecian la sabiduría y la instrucción.
El temor de YHVH es para vida, El que lo tiene vivirá satisfecho, Y no será visitado por el mal.
No tengas envidia de los pecadores, Antes, persevera en el temor de YHVH en todo tiempo,
Aun cuando mi corazón me guiaba con sabiduría, decidí agasajar mi carne con vino y entregarme a la insensatez, hasta ver cuál era el bien del hombre en que se ocupa bajo los cielos los pocos días de su vida.
He entendido que todo lo que hace Ha-’Elohim es perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá. Ha- ’Elohim lo hizo así, para que los hombres teman delante de Él.
Porque donde abundan los sueños abundan las vanidades y las muchas palabras. Pero tú, teme a Ha-’Elohim.
Porque ¿quién sabe lo que es bueno para el hombre en la vida, todos los días de su vana vida? Los pasará como una sombra, pues ¿quién anunciará al hombre lo que sucederá después de él debajo del sol?
Bueno es agarrar lo uno sin soltar lo otro, porque el que teme a ’Elohim de todo sale bien parado.
Pero aunque el pecador haga el mal cien veces y prolongue sus días, sé que le irá bien al que teme delante de Dios,
El que observa el mandamiento no experimentará cosa mala, Y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio,°
Oh hombre, Él te ha dicho lo que es bueno, Lo que YHVH pide de ti: Solamente hacer justicia, Amar la misericordia, Y andarte con tiento° con tu Dios.
Y ahora Israel, ¿qué te pide YHVH tu Dios, sino que temas a YHVH tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a YHVH tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma,
Temerás a YHVH tu Dios, a Él servirás, a Él te aferrarás, y solamente° por su Nombre jurarás.
El día que estuviste delante de YHVH tu Dios en Horeb, cuando YHVH me dijo: Congrégame al pueblo y haré que oigan mis palabras para que aprendan a temerme todos los días que vivan sobre esta tierra, y las enseñen a sus hijos,
Nada añadiréis a la palabra que yo os mando ni de ella quitaréis,° para que guardéis los mandamientos de YHVH vuestro Dios que yo os ordeno.
A fin de que temas a YHVH tu Dios, tú con tu hijo, y el hijo de tu hijo, guardando todos los días de tu vida todos sus estatutos y mandamientos que yo te ordeno, para que tus días sean prolongados.
Y salió una voz del trono, que decía: ¡Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, los que le teméis, pequeños y grandes!°
Sólo que temáis a YHVH, y le sirváis de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cómo se ha engrandecido con vosotros.