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Eclesiastés 10:16 - La Biblia Textual 3a Edicion

¡Ay de ti, oh tierra, cuando tu rey es un muchacho, Y tus príncipes banquetean° de mañana!

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Biblia Reina Valera 1960

¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Qué tristeza sufrirá el pueblo gobernado por un sirviente, cuyos líderes hacen fiesta desde la mañana!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

¡Pobre de ti, país, cuyo rey es un muchacho y cuyos jefes están de parranda desde la mañana!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

¡Ay de ti, país, que por rey tienes un niño y cuyos príncipes banquetean ya de mañana!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana!

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

¡Qué lástima da el país que tiene un rey incapaz y malos gobernantes que siempre están de fiesta!

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Otras versiones



Eclesiastés 10:16
16 Referencias Cruzadas  

Y ahora, si mi padre os afligió con yugo pesado, yo lo haré más pesado aún. Mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones.


Y se juntaron con él hombres ociosos,° hijos de Belial, y se impusieron sobre Roboam ben Salomón cuando Roboam era joven y apocado, y no podía hacerles frente.


Sedequías era de veintiún años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalem.


Joacaz era de veintitrés años cuando comenzó a reinar; y reinó tres meses en Jerusalem.


De veinticinco años era Joacim cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalem, e hizo lo malo ante los ojos de YHVH su Dios.


Joaquín era de ocho° años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses y diez días° en Jerusalem, e hizo lo malo a ojos de YHVH.


El príncipe imprudente oprime a muchos, Pero el que aborrece la avaricia, prolongará sus días.


El trabajo de los necios los fatiga tanto, Que ni saben cómo ir a la ciudad.°


Los opresores de mi pueblo son muchachos,° Y las mujeres° se enseñorean de él. ¡Oh pueblo mío, los que te conducen te hacen errar, Y enmarañan el trazado de tus sendas.


¡Oh casa de David!, así dice YHVH: Id presto a administrar justicia, Librad al despojado de mano del opresor; No sea que mi indignación salga como un fuego, Y arda de modo que no haya quien la apague, A causa de la maldad de vuestros hechos.