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Deuteronomio 33:2 - La Biblia Textual 3a Edicion

Dijo: YHVH vino de Sinay, Y desde Seir les esclareció, Resplandeció desde el monte Parán, Avanza° entre diez millares de santos,° Con una Ley de fuego en su diestra para ellos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Dijo: Jehová vino de Sinaí, Y de Seir les esclareció; Resplandeció desde el monte de Parán, Y vino de entre diez millares de santos, Con la ley de fuego a su mano derecha.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

«El Señor vino desde el monte Sinaí y se nos apareció en el monte Seir; resplandeció desde el monte Parán y llegó desde Meriba-cades con llamas de fuego en la mano derecha.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Yavé ha salido del Sinaí; para ellos se ha levantado sobre el horizonte de Seír; resplandeció desde el monte Parán; para ellos llegó a Meriba de Cadés acompañado de sus ángeles.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Dijo así: 'Yahveh partió del Sinaí, desde Seír amaneció para ellos; resplandeció desde el monte Parán, llegó a Meribá en Cades con rayos de luz fulgurante en su diestra.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y dijo: Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció del monte de Parán, y vino con diez mil santos; a su diestra la ley de fuego para ellos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

con las siguientes palabras: «Nuestro Dios viene del monte Sinaí; su luz nos llega desde Edom. Desde los montes de Parán avanza el brillo de su presencia, y llega hasta Meribá, en Cadés. Trae fuego en su mano derecha, y viene con miles de bravos guerreros.

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Otras versiones



Deuteronomio 33:2
24 Referencias Cruzadas  

Y partiendo de Madián, fueron a Parán, y tomaron consigo a algunos hombres de Parán y llegaron a Egipto, al Faraón rey de Egipto, quien le dio una casa, y le asignó alimentos, y le dio tierras.


Desde Sión, perfección de hermosura, ’Elohim resplandeció.


Los carros de Dios son miríadas, y millares de millares, Desde el Sinay Adonay avanza entre ellos al Santuario.


Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones y los diste a los hombres, incluso a los rebeldes, Para habitar entre ellos, ¡oh YH ’Elohim!


He aquí, Yo envío mi ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que he preparado.


Yo miraba en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi lecho, cuando he aquí un guardián santo descendía de los cielos,


Dios viene desde Temán, El Santo, de los montes de Parán. SelahSu esplendor eclipsa los cielos y la tierra se llena de sus alabanzas.


y los hijos de Israel partieron por sus jornadas desde el desierto de Sinay, hasta que la nube se posó en el desierto de Parán.°


Vosotros,° que recibisteis la ley por medio de los ángeles, y no la guardasteis.


Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar los ojos en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro° (la cual se desvanece),°


Porque si en el ministerio de condenación hay gloria, mucho más abunda en gloria el ministerio de la justicia.


Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición. Porque está escrito: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas que han sido escritas en el libro de la ley, para hacerlas.°


¿Para qué, entonces, la ley?° Fue añadida por causa de las transgresiones, hasta que viniera la descendencia que había sido prometida, y fue promulgada° por medio de ángeles en mano de un mediador,


Las cuales son alegorías, porque éstas representan dos pactos: una, Agar, del monte Sinay, engendra para esclavitud.


Estas palabras habló YHVH con gran voz a toda vuestra asamblea en el monte, desde en medio del fuego, la nube y las densas tinieblas, y no añadió más. Las escribió sobre dos tablas de piedra y me las dio.


y a vosotros, que sois atribulados, daros° reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles,


porque no soportaban lo que se ordenaba: Aun si una bestia toca el monte será apedreada.°


Porque si la palabra hablada por medio de ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución,


También respecto a éstos profetizó Enoc,° séptimo desde Adán, diciendo: ¡He aquí el Señor viene con sus santas miríadas,


Y mirando yo, oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos: el número de ellos era miríadas de miríadas y millares de millares,°