¡Bel° se postra, Nebo° se abate! Sus ídolos son puestos sobre las bestias, Y las estatuas que les cargan en andas, Son una carga abrumadora.
Daniel 3:14 - La Biblia Textual 3a Edicion Nabucodonosor tomó la palabra y les dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego: ¿Es verdad que vosotros no rendís culto a mis dioses, ni adoráis la estatua de oro que yo hice levantar? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Biblia Nueva Traducción Viviente Nabucodonosor les preguntó: —¿Es cierto, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que ustedes se rehúsan a servir a mis dioses y a rendir culto a la estatua de oro que he levantado? Biblia Católica (Latinoamericana) Nabucodonosor tomó la palabra y dijo: ' Sidrac, Misac y Abdénago, ¿es cierto que no honran a mis dioses ni adoran la estatua de oro que erigí?' Biblia Serafín de Ausejo 1975 Nabucodonosor tomó la palabra y les dijo: '¿Es verdad, Sidrac, Misac y Abdénago, que no veneráis a mis dioses y no adoráis la estatua de oro que he erigido? Biblia Reina Valera Gómez (2023) Habló Nabucodonosor, y les dijo: ¿Es verdad Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mis dioses, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Biblia Traducción en Lenguaje Actual él les preguntó: —He sabido que ustedes no adoran a mis dioses ni quieren inclinarse ante la estatua de oro. ¿Es cierto eso? |
¡Bel° se postra, Nebo° se abate! Sus ídolos son puestos sobre las bestias, Y las estatuas que les cargan en andas, Son una carga abrumadora.
¡Anunciadlo entre las naciones, pregonadlo! ¡Alzad el estandarte, publicadlo, y no lo encubráis! Decid: ¡Babilonia ha sido conquistada! ¡Bel ha sido avergonzado, Merodac está consternado! Sus imágenes han quedado confundidas, Y sus ídolos, desconcertados.
El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro de sesenta codos de altura y seis codos de ancho, y la hizo levantar en la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia.
hasta que se presentó ante mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en quien mora el espíritu del Dios santo. Y referí mi sueño delante de él, diciendo: