Así sirvió Jacob por Raquel siete años y le parecieron como unos días, porque la amaba.
Cantares 5:2 - La Biblia Textual 3a Edicion Ella Yo dormía, pero mi corazón velaba: ¡Una voz! ¡Mi amado está llamando! Él ¡Ábreme, hermana mía, amada mía, Paloma mía, perfecta mía! Porque mi cabeza está empapada de rocío, Y mis cabellos del relente de la noche. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Yo dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche. Biblia Nueva Traducción Viviente Yo dormía, pero mi corazón estaba atento, cuando oí que mi amante tocaba a la puerta y llamaba: «Ábreme, tesoro mío, amada mía, mi paloma, mi mujer perfecta. Mi cabeza está empapada de rocío, mi cabello, con la humedad de la noche». Biblia Católica (Latinoamericana) Yo dormía,
pero mi corazón estaba despierto.
Oí la voz de mi amado que me llamaba:
'Abreme, hermana mía, compañera mía,
paloma mía, preciosa mía;
que mi cabeza está cubierta de rocío,
y mis cabellos, de la humedad de la noche. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo dormía, pero mi corazón velaba. ¡Una voz! Mi amado llama: '¡Ábreme, hermana, amada mía, mi paloma sin mancha; mi cabeza rezuma de rocío; mis bucles, de las gotas de la noche'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Yo dormía, pero mi corazón velaba: La voz de mi amado que llamaba: Ábreme, hermana mía, amada mía, paloma mía, perfecta mía; porque mi cabeza está llena de rocío, mis cabellos de las gotas de la noche. Biblia Traducción en Lenguaje Actual En medio de mis sueños mi corazón despertó y alcancé a oír una voz. Era la voz de mi amado, que estaba a la puerta: «Amada mía; mi preciosa palomita, ¡déjame pasar! Tengo la cabeza bañada en rocío; ¡me corre por el cabello la lluvia de la noche!» |
Así sirvió Jacob por Raquel siete años y le parecieron como unos días, porque la amaba.
a° ¡Cuán bienaventurados son los de conducta intachable,° Los que andan en la Ley° de YHVH!
Yo soy YHVH, tu Dios, El que te hizo subir de la tierra de Egipto; ¡Ensancha tu boca, y Yo la llenaré!
Ella He aquí eres hermoso, oh amado mío, También placentero. Nuestro lecho es de flores,°
Mi amado habló, y me dijo: Él ¡Oh amada mía, hermosa mía, levántate y sal conmigo!
¡Oh paloma mía! Tú, que anidas° en las hendiduras de la peña, En las grietas de la escarpa: ¡Muéstrate! ¡Hazme oír tu voz! Porque dulce es tu voz, Y agraciado tu rostro.
Ella ¡La voz de mi amado! ¡Helo allí, saltando sobre las montañas, Brincando sobre las colinas!
Por las noches en mi lecho, Buscaba al que ama mi alma. Lo busqué, pero no lo hallé.
¡Has arrebatado mi corazón,° Hermana mía y esposa mía! ¡Has arrebatado mi corazón, Con una sola mirada° de tus ojos, Con una sola gargantilla de tu collar!
Su cabeza es como el oro más fino, Sus cabellos, ondulados,° Negros como el cuervo.
Abrí a mi amado, Pero mi amado ya se había ido, Había pasado, Y mi alma salió tras su hablar. Lo busqué, pero no lo hallé, Lo llamé, pero no me respondió.
Una sola es mi paloma, la perfecta mía, Una sola, predilecta de su madre. Las doncellas la vieron, Y la llamaron bienaventurada, La alabaron las reinas y las concubinas.
Y el cielo de tu boca como el vino generoso, Que de mi amado fluye suavemente, Y hace mover apaciblemente los labios de los que duermen.
Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni los ríos podrán extinguirlo. Si uno diera por el amor todas las riquezas de su casa, De cierto sería menospreciado.
Ofrecí mis espaldas a los que me azotaban, Y mis mejillas a los que me arrancaban la barba; No aparté mi rostro de injurias y escupitajos.
De la manera que muchos quedaron espantados° a causa de ti,° Así será desfigurada su apariencia, Más que la de cualquier hombre, Su aspecto, más que el de los hijos del hombre.
Mientras él hablaba conmigo, caí en un profundo adormecimiento con mi rostro en tierra, pero él me tocó y me hizo ponerme en pie.
Y el ángel que hablaba conmigo se volvió y me despertó, como cuando un hombre es despertado de su sueño.
Porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama a la puerta, se le abre.
para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías, que dice: Él tomó nuestras debilidades° y llevó las enfermedades.°
Levantándose muy de mañana, estando aún oscuro, salió y fue a un lugar solitario, y allí oraba.
Aconteció en aquellos días que Él salió al monte a orar, y pasó la noche en oración a Dios.°
Y Pedro y los que estaban con él se hallaban cargados de sueño, pero habiéndose sacudido el sueño, vieron su gloria, y a los dos varones que estaban con Él.
Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.
y ya no vivo yo, sino que el Mesías vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí.
Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de entre los muertos, Y te alumbrará el Mesías.
Éstos son los que no se contaminaron con mujeres, porque son vírgenes; éstos son los que siguen al Cordero adondequiera que vaya; éstos fueron comprados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero;
¡He aquí Yo estoy a la puerta dando aldabonazos!° Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo.
Pero tienes unos pocos nombres° en Sardis que no han manchado sus vestiduras, y andarán conmigo de blanco, porque son dignos.