Disertó acerca de los árboles, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que crece en la pared. Asimismo, habló acerca de los cuadrúpedos, de las aves, de los reptiles y de los peces.
Cantares 4:8 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Ven conmigo desde el Líbano! ¡Oh esposa mía, ven del Líbano! Sal, desde la cumbre del Amaná, Desde la cumbre del Senir y del Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; Ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos. Biblia Nueva Traducción Viviente Ven conmigo desde el Líbano, esposa mía; ven conmigo desde el Líbano. Desciende del monte Amana, de las cumbres del Senir y del Hermón, donde los leones tienen sus guaridas y los leopardos viven entre las colinas. Biblia Católica (Latinoamericana) Ven del Líbano, novia mía,
ven hasta acá del Líbano,
deja lo alto del Amaná,
las cumbres del Samir y del Hermón,
moradas de leones,
guaridas de leopardos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ven del Líbano, novia mía, ven del Líbano, llega: vuelve desde las cumbres del Amaná, desde las cimas del Senir y del Hermón, de las guaridas de leones, de las montañas de panteras. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía, ven conmigo desde el Líbano; mira desde la cumbre de Amana, desde la cumbre de Senir y de Hermón, desde las guaridas de los leones, desde las montañas de los leopardos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Vamos, novia mía, baja del Líbano conmigo! Baja de las cumbres de los montes, baja de las cuevas de los leones, de los montes de los leopardos. |
Disertó acerca de los árboles, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que crece en la pared. Asimismo, habló acerca de los cuadrúpedos, de las aves, de los reptiles y de los peces.
¿Abana y Farfar, ríos de Damasco, no son mejores que todas las aguas de Israel? ¿Acaso no me lavaré en ellos y seré limpio? Y volviéndose, se fue airado.
Los hijos de la media tribu de Manasés habitaron en la tierra desde Basán hasta Baal-hermón, Senir y el monte de Hermón, y se multiplicaron en gran manera.
Oye, hija, y mira, y aplica tu oído, Olvida tu pueblo y la casa de tu padre,
Que las mieses del campo abunden, Y se agiten en la cima de los montes, Que su fruto esté lozano como los cedros del Líbano, Y los de la ciudad florezcan como la hierba del campo.
Al director del coro. En Neguinot. Salmo de Asaf. Cántico. ’Elohim es conocido en Judá, Y en Israel es grande su Nombre.
El norte y el sur, tú los creaste, El Tabor y el Hermón se regocijan en tu Nombre.
La higuera ya madura sus brevas, Y las vides en cierne exhalan su aroma. ¡Levántate, oh amada mía, hermosa mía, y ven!
Él ¡He venido a mi huerto, oh hermana mía y esposa mía; He recogido mi mirra con mi bálsamo, He comido mi panal con mi miel; He bebido mi vino con mi leche! ¡Comed, amigos! ¡Bebed y embriagaos, oh amados!
Pues como el joven se desposa con su virgen, Así tu Arquitecto se desposará contigo, Y como el novio se goza sobre la novia, Así tu Dios se regocijará en ti.
Con cipreses de Senir armaron tu maderaje, Escogieron un cedro del Líbano y alzaron el mástil en ti;
Si alguno me sirve,° sígame; y donde Yo estoy, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, el° Padre lo honrará.
¡Déjame pasar, te ruego, para contemplar la buena tierra que está al otro lado del Jordán, esa hermosa serranía, y el Líbano!
Estos son los reyes de aquella tierra que los hijos de Israel derrotaron, y cuyo territorio conquistaron allende el Jordán, hacia el sol naciente, desde el río Arnón hasta el monte Hermón, y todo el Arabá hacia el oriente: