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Cantares 1:13 - La Biblia Textual 3a Edicion

Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Mi amante es como una bolsita de mirra que reposa entre mis pechos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Mi amado es para mí bolsita de mirra cuando reposa entre mis pechos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Saquito de mirra es mi amado para mí descansando entre mis pechos;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mi amado es para mí un manojito de mirra, que reposa toda la noche entre mis pechos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Mi amado es para mí como el saquito perfumado que llevo entre mis pechos.

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Otras versiones



Cantares 1:13
14 Referencias Cruzadas  

Respondió su padre Israel: Si tiene que ser así, hacedlo. Tomad de lo mejor de la tierra en vuestras bolsas y llevad obsequios a aquel hombre, un poco de bálsamo, y un poco de miel, especias y mirra, nueces y almendras.


Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos, Desde los palacios de marfil te alegran instrumentos de cuerda;


Él ¡Oh hijas de Jerusalem, os conjuro por las gacelas y por las ciervas del campo, Que no disturbéis al amor ni lo despertéis hasta que quiera!


Él ¡Os conjuro, oh hijas de Jerusalem, Por las gacelas y por las ciervas del campo, Que no disturbéis al amor Ni lo despertéis hasta que quiera!


Coro ¿Qué es lo que sube del desierto Como columnas de humo, Perfumado con mirra e incienso, Y con todos los aromas del mercader?


Nardo y azafrán, cálamo aromático y canela, Con todos los árboles de incienso, Mirra y áloes, con los mejores bálsamos y aromas.


¡Despierta, oh Aquilón! ¡Ven, oh Austro, y sopla sobre mi huerto para que se esparzan sus aromas! Ella ¡Venga mi amado a su huerto Y coma sus preciados frutos!


Hasta que refresque el día y declinen las sombras, Me iré al monte de la mirra, Y al collado del incienso.


Él ¡He venido a mi huerto, oh hermana mía y esposa mía; He recogido mi mirra con mi bálsamo, He comido mi panal con mi miel; He bebido mi vino con mi leche! ¡Comed, amigos! ¡Bebed y embriagaos, oh amados!


Sus mejillas, como un jardín de especias, Que exhalan su fragancia, Sus labios son como lirios, Que destilan abundante mirra.


Me levanté para abrir a mi amado, Mis manos destilaron mirra, De mis dedos se escurrió la mirra por la manecilla del cerrojo.


También había ido Nicodemo (el que al principio acudió a Él de noche°), llevando una mezcla de mirra y áloe como de cien libras.


para que habite el Mesías por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,