¡Pídeme!, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.
Apocalipsis 2:26 - La Biblia Textual 3a Edicion Al° que venza y al° que guarde mis obras hasta el fin, le daré autoridad sobre las naciones Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, Biblia Nueva Traducción Viviente A todos los que salgan vencedores y me obedezcan hasta el final: Les daré autoridad sobre todas las naciones. Biblia Católica (Latinoamericana) Al que venza y se mantenga en mis caminos hasta el fin, le daré poder sobre las naciones, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y al que venza y al que guarde mis obras hasta el final, le daré potestad sobre las naciones; Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré potestad sobre las naciones; Biblia Traducción en Lenguaje Actual ’A los que triunfen sobre las dificultades y no dejen de confiar en mí, les daré como señal de victoria la estrella de la mañana. Y si me obedecen siempre, les daré poder sobre los países del mundo, así como mi Padre me dio ese poder a mí. Gobernarán a esos países, y los tratarán con dureza; ¡los harán pedazos, como si fueran ollas de barro! |
¡Pídeme!, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.
Los quebrantarás con cetro de hierro, Los desmenuzarás como vasija de alfarero.
Se han destinado a sí mismos como un rebaño para el Seol, La Muerte los pastorea, Bajan directamente a la tumba, Su figura se desvanece,° Y el Seol es su morada.
Después recibirán el reino los santos de ‘Elyonin, y poseerán el reino por toda la eternidad, eternamente y para siempre.
hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos de ’Elyonin, y llegó el tiempo en que los santos poseyeron el reino.
Y el reino y el dominio y la majestad de los reinos por debajo de todos los cielos, será dado al pueblo de los santos de ‘Elyonin, cuyo reino es un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.
Y seréis aborrecidos por todos a causa de mi nombre,° pero el que haya perseverado hasta el fin, éste será salvo.°
Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración,° cuando el Hijo del Hombre se siente en su trono de gloria,° vosotros, los que me habéis seguido, también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.°
Respondió Jesús, y les dijo: Ésta es la obra de Dios: que creáis en el que Él envió.
Vida eterna a los que perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honor e inmortalidad;
Al contrario, en todas estas cosas somos más que victoriosos por medio del que nos amó.
Por esto, yo también, no soportando más, envié a reconocer vuestra fe, no fuera que, de algún modo, os hubiera tentado° el que tienta, y que nuestro trabajo hubiera° sido en vano.
pero el Mesías, como Hijo sobre su Casa, la cual casa somos nosotros, si nos aferramos a la confianza y a gloriarnos en la esperanza.°
Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron° para que se manifestara que no todos son de nosotros.
Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre° de su Hijo Jesús el Mesías y nos amemos unos a otros, como nos ha dado mandamiento.°
¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
El que tiene oído, oiga qué dice el Espíritu a las iglesias. El que venza, no sufrirá daño de la muerte segunda.°
El que tiene oído, oiga qué dice el Espíritu a las iglesias. Al que venza, le daré del maná escondido,° y le daré una piedrecita° blanca, y esculpido en la piedrecita un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe.
El que tiene oído, oiga qué dice el Espíritu a las iglesias. Al que venza, le daré a comer del árbol de la vida,° que está en° el paraíso de Dios.
Y vi tronos, y se sentaron en ellos, y les fue concedido juzgar.° Vi también° las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por causa de la palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido la marca en la frente y en su mano, y volvieron a vivir° para reinar con el Mesías mil años: Ésta es la primera resurrección,
El que venza heredará estas cosas, y le seré por Dios, y él me será por hijo.°
Y ya no habrá noche, y no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz de sol, porque el Señor Dios resplandecerá° sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.°
Al° que venza, lo haré columna en el santuario de mi Dios, y nunca más saldrá fuera, y escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios: la nueva Jerusalem, la cual desciende° del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.
Al° que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como también Yo vencí, y me senté con mi Padre en su trono.
El que así venza se vestirá con vestiduras blancas, y no borraré jamás su nombre del libro de la vida,° y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus santos ángeles.°