Apocalipsis 18:14 - La Biblia Textual 3a Edicion La fruta de la codicia de tu alma se apartó de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas se te desvanecieron,° y nunca jamás las hallarán. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás. Biblia Nueva Traducción Viviente «De las delicias que tanto amabas, ya no queda nada —claman los comerciantes—. Todos tus lujos y el esplendor se han ido para siempre y ya nunca volverán a ser tuyos». Biblia Católica (Latinoamericana) Dirán: 'Ya no verás más las frutas que ansiabas. Se acabó para ti el lujo y esplendor, y jamás volverán. Biblia Serafín de Ausejo 1975 tus frutos maduros que tanto apetecías se fueron lejos de ti, todo lo precioso y espléndido se perdió para ti y nunca volverá. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los frutos codiciados de tu alma se han ido de ti; y todas las cosas suntuosas y espléndidas se han ido de ti, y nunca más las hallarás. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Y le dirán a Babilonia: «Ya no tienes las riquezas que tanto te gustaban; has perdido para siempre todos tus lujos y joyas.» |
Y en sus corazones tentaron a ’Elohim, Reclamando comida conforme a su avidez.°
Y alguien llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hatava,° porque allí sepultaron a un pueblo con deseos desordenados.
Y la chusma° que iba en medio de ellos sintió otra vez un gran deseo, y los hijos de Israel también lloraron, y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!
¿Qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de fino ropaje? Mirad, los que llevan ropas finas están en las casas de los reyes.
Pero le dijo Dios: ¡Insensato! esta noche tu alma te será demandada, y lo que has prevenido, ¿para quién será?
Abraham respondió: Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro asimismo los males, pero ahora es consolado aquí, y tú atormentado.
Y todas esas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros,° para que no seamos codiciosos de cosas malas, como ellos codiciaron.°
Codiciáis y no tenéis, entonces° asesináis; ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; lucháis y guerreáis; no tenéis lo que deseáis, porque no pedís;
y de canela, y de especia, e incienso, y mirra, y olíbano, y de vino y aceite, y de flor de harina y trigo, y de bestias de carga, y de ovejas, y de caballos, y de carros, y de esclavos,° y de almas de hombres.
Los mercaderes de estas cosas, que se enriquecieron a costa de ella, se detendrán a lo lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando,