Y él° dijo: Por eso, oíd la palabra de YHVH: Vi a YHVH sentado en su trono, y al ejército de los cielos alrededor de Él, a su diestra y a su siniestra.
Amós 8:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Oíd esto vosotros, los que pisoteáis al menesteroso y destruís° a los pobres de la tierra, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Escuchen esto, ustedes que roban al pobre y pisotean al necesitado! Biblia Católica (Latinoamericana) A ustedes me dirijo, explotadores del pobre, que quisieran hacer desaparecer a los humildes. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Escuchad esto, los que aplastáis al pobre y extermináis a los humildes del país Biblia Reina Valera Gómez (2023) Oíd esto, los que devoráis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Escúchenme bien: Ustedes humillan a los pobres y están acabando con ellos. |
Y él° dijo: Por eso, oíd la palabra de YHVH: Vi a YHVH sentado en su trono, y al ejército de los cielos alrededor de Él, a su diestra y a su siniestra.
Apartan de sí a los necesitados, De modo que los miserables tienen que esconderse.
p °Su boca desborda de insultos, de engaños y de opresión, Debajo de su lengua hay agravios y maldades.
Por la opresión de los pobres, Por el gemido del menesteroso, Ahora me levantaré, dice YHVH. Pondré en seguridad a los que son escarnecidos.
¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, Que devoran a mi pueblo como si comieran pan, Y a YHVH no invocan?
Yo sé que YHVH tomará a cargo suyo la causa del afligido, Y el derecho de los pobres.
Al director del coro. Sobre la paloma silenciosa en parajes muy lejanos.° Mictam de David, cuando los filisteos lo capturaron en Gat. ¡Oh ’Elohim, ten misericordia de mí! Porque el hombre me devoraría; Me ataca y me acosa sin tregua.
Hay quien tiene dientes como espadas y muelas como cuchillos, Para devorar a los pobres de la tierra y a los necesitados de entre los hombres.
¡Oíd la palabra de YHVH, príncipes de Sodoma! ¡Escuchad la Ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra!
Oh coplistas burlones, que gobernáis a ese pueblo de Jerusalem, oíd la palabra de YHVH:
Entonces el profeta Jeremías dijo al profeta Hananías: ¡Oye ahora, oh Hananías! YHVH no te ha enviado, y tú has hecho que este pueblo confíe en la mentira.
¡Oíd ahora esto, pueblo insensato y sin corazón, Que tiene ojos y no ve, Que tiene oídos y no oye!
En ti se admite el soborno para derramar sangre. Prestas a usura, te lucras con ganancias mal habidas, defraudas con violencia a tu prójimo, y a mí me tienes olvidado, dice Adonay YHVH.
Ahora pues, por haber violentado al indigente, Exigiéndole el tributo° del trigo, Aunque edifiquéis casas de piedra labrada, No habitaréis en ellas, Aunque plantéis viñas escogidas° no beberéis su vino.
Yo conozco bien vuestras muchas transgresiones E innumerables pecados: Oprimís al justo, recibís soborno, Y atropelláis° a los pobres en la puerta.°
Ahora pues, oye esta palabra de YHVH: Tú dices: No profetices contra Israel, Ni vaticines contra la casa de Isaac.
Codician campos, y los arrebatan, codician casas, y se apropian de ellas. Oprimen al varón y a su familia, al hombre, Y a lo suyo por derecho ancestral.
Que coméis la carne de mi pueblo, Y desolláis su piel, y rompéis sus huesos, Que lo cortáis como carne para la olla, Como carne para el caldero.
Y dije: ¿Qué es? Y respondió: Es un efa° que sale. Dijo además: Es el ojo° de ellos en toda la tierra.
Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, porque no entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que tratan de entrar.