Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: ¡Vive YHVH, Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por mi palabra!
Amós 4:6 - La Biblia Textual 3a Edicion Aunque os dejé con los dientes limpios° en todas vuestras ciudades, Y faltos de pan en todas vuestras aldeas, No os volvisteis a mí, dice YHVH. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová. Biblia Nueva Traducción Viviente «Hice que pasaran hambre en cada ciudad y que hubiera hambruna en cada pueblo, pero aun así, ustedes no se volvieron a mí», dice el Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Yo dejé sus dientes limpios por no tener qué masticar e hice que faltara el pan en todas sus ciudades, pero ustedes no se han vuelto a mí, palabra de Yavé. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Os he hecho estar con dientes limpios en vuestras ciudades, faltos de pan en vuestros lugares. Pero no habéis vuelto a mí -oráculo de Yahveh-. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Yo también os di limpieza de dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros pueblos; pero no os volvisteis a mí, dice Jehová. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Cuando les hice pasar hambre, ¡en ninguna ciudad había de comer! Pero a pesar de eso, ustedes no se arrepintieron. Yo, el Dios de Israel, les juro que así fue. |
Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: ¡Vive YHVH, Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por mi palabra!
Y Eliseo volvió a Gilgal. Había entonces hambre en la tierra, y los hijos de los profetas se sentaron delante de él, y dijo a su siervo: Prepara la olla grande y guisa un potaje para los hijos de los profetas.
Y Eliseo había hablado a aquella mujer a cuyo hijo había resucitado, diciendo: Levántate y vete, tú y tu casa, y vive donde puedas,° porque YHVH ha llamado al hambre, la cual vendrá también sobre esta tierra por siete años.
Con todo, en el tiempo de su angustia, este rey Acaz aumentó su infidelidad a YHVH,
Aunque alces tu mano, oh YHVH, no la miran; Que miren avergonzados tu celo por el pueblo, Y que el fuego devore a tus enemigos.
Porque he aquí que el Soberano, YHVH Sebaot, Aparta de Jerusalem y de Judá todo apoyo y sustento, Todo sustento de pan y todo sustento de agua,
A los sirios° desde el levante° Y a los filisteos desde el poniente,° Para que a boca llena devoren a Israel; Y con todo, no se aplaca su ira: Su mano sigue extendida.
Si salgo al campo, ¡He aquí, los muertos a cuchillo! Si entro en la ciudad, ¡He aquí, los famélicos! Y tanto el profeta como el sacerdote vagan aturdidos por el país.
¡Oh YHVH!, ¿acaso tus ojos no buscan° la verdad? Los castigaste, pero no se dolieron,° Los consumiste, pero se negaron a recibir corrección. Endurecieron sus rostros más que la roca, Rehúsan volverse a ti.
Por lo cual así dice Adonay YHVH: ¿Cuánto más cuando Yo envíe contra Jerusalem mis cuatro juicios terribles: la espada, el hambre, las bestias feroces y la peste, para cortar de ella a hombres y bestias?
Por tanto, he aquí que Yo extendí contra ti mi mano, y disminuí tu dote, y te entregué a la voluntad de quienes te aborrecen, las hijas de los filisteos, las cuales se avergüenzan de tu lascivia.
No tenía que volver a la tierra de Egipto, Pero ahora el asirio será su rey, porque no quisieron convertirse.
Me volveré de ellos a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro, Y me busquen en su angustia con empeño:
¿No es arrebatado el alimento ante nuestra vista?, ¿No han sido quitados la alegría y el júbilo de la Casa de nuestro Dios?
Y si aun con estas cosas no os enmendáis ante mí, sino que continuáis andando conmigo en oposición,
Cuando Yo os quebrante la vara° del pan, diez mujeres cocerán vuestro pan en un solo horno, y os devolverán vuestro pan por peso, y comeréis, pero no os saciaréis.
Os herí con viento abrasador, añublo y granizo en toda obra de vuestras manos, pero ninguno de vosotros se volvió a mí, dice YHVH.
Sacarás mucha semilla al campo, pero recogerás poco, porque la langosta la devorará.
Y le he dado tiempo para que se arrepintiera, pero no quiere arrepentirse de sus fornicaciones.
Aconteció en los días en que gobernaban los jueces, que hubo hambre en el país; y un hombre de Bet-léhem° de Judá fue a habitar temporalmente en los campos de Moab, él, con su mujer y sus dos° hijos.