La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




2 Timoteo 1:6 - La Biblia Textual 3a Edicion

Por esta razón, te recuerdo que avives el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Por esta razón, te recuerdo que avives el fuego del don espiritual que Dios te dio cuando te impuse mis manos.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Por eso te invito a que reavives el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Por eso te insisto en que reavives ese don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por lo cual te aconsejo que avives el don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Por eso te recomiendo que no dejes de usar esa capacidad especial que Dios te dio cuando puse mis manos sobre tu cabeza.

Ver Capítulo
Otras versiones



2 Timoteo 1:6
19 Referencias Cruzadas  

Todas las mujeres cuyo corazón las había impulsado con sabiduría, tejieron el pelo de cabra.


Y Moisés llamó a Bezaleel, a Oholiab y a todo artesano hábil, en cuyo corazón YHVH había puesto sabiduría, a todo aquel cuyo corazón le impulsaba a acercarse a la obra para hacerla,


Hazme recordar, Y entremos juntos a juicio; Razona tu causa, Para que puedas ser justificado.


Y llamando a diez de sus siervos, les dio diez minas,° y les dijo: Negociad mientras vengo.


Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y hablaron en lenguas y profetizaron.


a quienes presentaron delante de los apóstoles, y después de orar, les impusieron las manos.


No descuides el don que hay en ti, que te fue dado por medio de profecía con imposición de las manos del presbiterio.


Indicando estas cosas a los hermanos, serás buen ministro de Jesús el Mesías, nutrido con las palabras de fe y de la buena doctrina que has seguido de cerca.


Recuérdales estas cosas, declarándoles solemnemente delante de Dios° que no contiendan acerca de palabras, lo cual° para nada es provechoso, sino para ruina° de los oyentes.


Predica la Palabra, insiste a tiempo y fuera de tiempo, redarguye,° exhorta y reprende con toda paciencia y doctrina.


de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de muertos, y del juicio eterno.


Por esto, siempre habré de recordaros estas cosas, aunque seáis sabedores y estéis afianzados en la verdad presente,°


Amados, ésta es ya la segunda epístola que os escribo, en las cuales despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento;


Y quiero recordaros (como a conocedores que sois de todas las cosas) que Jesús,° habiendo salvado al pueblo sacándolo° de la tierra de Egipto,° después destruyó a los que no creyeron.°