Y pondré enemistad entre ti y la mujer, Y entre tu descendiente y su descendiente. Él° te aplastará la cabeza cuando tú hieras su calcañar.
2 Samuel 3:1 - La Biblia Textual 3a Edicion La guerra entre la casa de Saúl y la casa de David fue larga, pero David se fortalecía, en tanto que la casa de Saúl se debilitaba cada vez más. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando. Biblia Nueva Traducción Viviente Este fue el comienzo de una larga guerra entre los que eran leales a Saúl y los que eran leales a David. Con el paso del tiempo, David se volvió cada vez más fuerte, mientras que la dinastía de Saúl se iba debilitando. Biblia Católica (Latinoamericana) La guerra entre la casa de Saúl y la de David se prolongó. David se iba imponiendo cada vez más, mientras que el partido de Saúl se desmoronaba. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Prolongada fue la guerra entre la casa de Saúl y la de David. Pero David se hacía cada vez más fuerte, mientras la casa de Saúl se iba debilitando. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando. Biblia Traducción en Lenguaje Actual La guerra entre las familias de Saúl y de David duró mucho tiempo, y David iba ganando más poder, mientras que la familia de Saúl se debilitaba. |
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, Y entre tu descendiente y su descendiente. Él° te aplastará la cabeza cuando tú hieras su calcañar.
Aquel día la batalla fue muy dura, pero Abner y los hombres de Israel fueron derrotados delante de los siervos de David.
Y Joab hizo sonar el shofar y todo el pueblo se detuvo, y no persiguieron más a Israel ni continuaron luchando.
Tú también me has librado de las contiendas de mi pueblo; Me guardaste para ser cabeza de naciones; Pueblo que yo no conocía me servirá.
Durante el transcurso de la guerra entre la casa de Saúl y la casa de David, Abner se esforzaba por la casa de Saúl.
Y David se engrandecía cada vez más, porque YHVH, ’Elohim Sebaot° estaba con él.
Éstos son los hijos de David que le nacieron en Hebrón: Amnón, el primogénito, de Ahinoam jezreelita; el segundo, Daniel, de Abigail la de Carmel;
Y Amán refirió a su mujer Zeres y a todos sus amigos todo lo que le había sucedido. Entonces sus atinados amigos, y Zeres, su mujer, le dijeron: Si Mardoqueo, ante quien has comenzado a caer, es de la simiente de los judíos, no prevalecerás contra él, sino que de seguro caerás ante él.°
por cuanto Mardoqueo se había engrandecido en la casa del rey, y su fama se había extendido a todas las provincias, pues el varón Mardoqueo se hacía más y más grande.
Con todo, el justo se aferrará a su camino, Y el limpio de manos se hará cada vez más fuerte.
Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu final prosperará en gran manera.
Me has librado de las contiendas del pueblo, Me has hecho cabeza de las naciones, Un pueblo que no conocía me sirve.
Que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra, Que quiebra el arco, que parte la lanza, Y quema los carros en el fuego.
Porque la carne tiene deseos contrarios a los del espíritu,° y el espíritu a los de la carne, y éstos se oponen entre sí para que no prosigáis haciendo lo que deseáis.
porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los gobernadores del mundo° de las tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco, y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.