Y allí fue derrotado el pueblo de Israel ante los siervos de David; y en aquel día se hizo una matanza de veinte mil hombres.
2 Samuel 18:8 - La Biblia Textual 3a Edicion Y la batalla se extendió sobre la faz de toda aquella tierra; y el bosque mató más gente en aquel día que la que devoró la espada. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y la batalla se extendió por todo el país; y fueron más los que destruyó el bosque aquel día, que los que destruyó la espada. Biblia Nueva Traducción Viviente La batalla se extendió con furor por todo el campo, y perecieron en el bosque más hombres que los que murieron a espada. Biblia Católica (Latinoamericana) La batalla prosiguió luego por todo el sector y ese día perecieron más hombres en las barrancas del bosque que en el combate. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Se extendió la lucha por toda aquella región, y hubo aquel día mas gente devorada por el bosque que por la espada. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y la batalla se extendió por todo el país; y fueron más los que consumió el bosque aquel día, que los que consumió la espada. |
Y allí fue derrotado el pueblo de Israel ante los siervos de David; y en aquel día se hizo una matanza de veinte mil hombres.
Y Absalón se encontró ante los siervos de David. Y Absalón iba montado en un mulo, y al pasar el mulo por debajo del ramaje de un gran roble, se le enredó fuertemente la cabeza en el roble, y quedó suspendido entre los cielos y la tierra, y el mulo que tenía debajo de sí, siguió adelante.
Y los demás huyeron a Afec, pero el muro de la ciudad se derrumbó sobre los veintisiete mil hombres que quedaban. Y Ben-hadad huyó, y entró en la ciudad, y se escondía de casa en casa.
¡Levántate, oh YHVH, y sálvame Dios mío! Porque Tú eres el que golpea a todos mis enemigos en la mejilla, Y quebrantas los dientes de los malvados.
¡Hazme justicia, oh ’Elohim, y defiende mi causa! Líbrame de la gente impía, del hombre perverso y engañador.
Pero soplaste con tu viento, Y los cubrió el mar, Se hundieron como el plomo En las aguas impetuosas.
Hijo mío: Teme a YHVH, y también al rey, Y no te asocies con los sediciosos,
Porque su calamidad viene de repente, Y el castigo que proviene de ambos,° ¿quién lo conocerá?
Y sucedió que al ir huyendo ellos de delante de Israel por la bajada de Bethorón, YHVH arrojó sobre ellos grandes piedras desde los cielos, hasta Azeca, y murieron. Y resultaron más los muertos por las piedras de granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada.