Luego se volvieron y fueron a En-Mispat (o Cades), y arrasaron todo el territorio del amalecita y también el del amorreo, que habita en Hazezón-Tamar.
2 Samuel 1:1 - La Biblia Textual 3a Edicion Aconteció que después de la muerte de Saúl, habiendo regresado David de la derrota° de los amalecitas,° David permaneció dos días en Siclag. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Aconteció después de la muerte de Saúl, que vuelto David de la derrota de los amalecitas, estuvo dos días en Siclag. Biblia Nueva Traducción Viviente Después de la muerte de Saúl, David regresó de su victoria sobre los amalecitas y pasó dos días en Siclag. Biblia Católica (Latinoamericana) La muerte de Saúl aconteció poco después que David hubo aplastado a los amalecitas: hacía ya dos días que había regresado a Siclag. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Tras la muerte de Saúl, cuando David llevaba ya dos días en Sicelag después de haber derrotado a los amalecitas, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y aconteció después de la muerte de Saúl, cuando David había vuelto de derrotar a los amalecitas, y David se había quedado dos días en Siclag: Biblia Traducción en Lenguaje Actual Después de que Saúl murió, David peleó contra los amalecitas y los derrotó. Entonces regresó a Siclag y se quedó allí dos días. Al tercer día, llegó a Siclag uno de los soldados de Saúl. Venía con la ropa toda rota y con ceniza en la cabeza, lo que demostraba que venía muy triste. Cuando llegó ante David, se inclinó hasta tocar el suelo en señal de respeto. |
Luego se volvieron y fueron a En-Mispat (o Cades), y arrasaron todo el territorio del amalecita y también el del amorreo, que habita en Hazezón-Tamar.
Y aquel día Aquís le entregó Siclag. Por eso Siclag ha sido de los reyes de Judá hasta este día.
Al tercer día, cuando David y sus hombres llegaron a Siclag, aconteció que los amalecitas habían hecho una incursión en el Néguev contra Siclag, y habían asolado y prendido fuego a Siclag.
Entonces Saúl dijo a su escudero: ¡Saca tu espada y traspásame con ella!, no sea que vengan estos incircuncisos y me traspasen, y hagan escarnio de mí. Pero su escudero no quiso, pues tenía gran temor. Entonces Saúl tomó la espada y se echó sobre ella.
Aquel día, pues, murió Saúl con tres de sus hijos, su escudero, y todos sus hombres juntamente con él.