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2 Reyes 4:6 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y sucedió que cuando las vasijas estaban llenas, dijo a un hijo suyo: Acércame otra vasija; y él le respondió: No hay ni una vasija más. Entonces cesó el aceite.

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Biblia Reina Valera 1960

Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Pronto todas las jarras estaban llenas hasta el borde! —Tráeme otra jarra —le dijo a uno de sus hijos. —¡Ya no hay más! —le respondió. Al instante, el aceite de oliva dejó de fluir.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Cuando los cántaros estuvieron llenos, dijo a su hijo: 'Pásame uno más'. Pero éste le dijo: 'Ya no hay más'. Y el aceite dejó de correr.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo ella a uno de sus hijos: 'Acércame otra vasija'. Pero él respondió: 'Ya no hay más'. Y entonces el aceite cesó.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y sucedió que cuando las vasijas fueron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otra vasija. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Después de un rato, la mujer le dijo a uno de sus hijos: —Tráeme otra jarra. Él le contestó: —Ya no quedan más. En ese momento el aceite se acabó.

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2 Reyes 4:6
12 Referencias Cruzadas  

porque YHVH, Dios de Israel, dice así: La harina de la tinaja no escaseará ni el aceite de la vasija disminuirá,° hasta el día en que YHVH mande lluvia sobre la faz de la tierra.


Y el varón de Dios estalló en ira contra él, y dijo: ¡De haber golpeado cinco o seis veces, entonces hubieras herido a Siria hasta acabarla! Pero ahora vencerás a Siria sólo tres veces.


Y la mujer se alejó de él. Después cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le acercaban, y ella vertía.


Y no hizo allí muchos milagros por causa de la incredulidad de ellos.


Y comieron todos y se saciaron, y de lo sobrante de los trozos, recogieron doce cestos° llenos.


Y comieron todos y fueron saciados, y de lo sobrante de los trozos recogieron siete canastas° llenas.


Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe° os sea hecho.


y toda la multitud procuraba tocarlo, porque salía poder de Él y a todos sanaba.


Y cuando se hubieron saciado, dice a sus discípulos: Recoged los trozos sobrantes para que no se pierda nada.


Y después que hubieron comido del producto de la tierra, el maná cesó° en la mañana, y ya no hubo más maná para los hijos de Israel. Y aquel mismo año comieron del fruto de la tierra de Canaán.