Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a Isaac, a quien amas, y ve a tierra de Moriah,° y tú mismo sacrifícalo allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré.
2 Reyes 4:20 - La Biblia Textual 3a Edicion Y cuando lo hubo llevado a su madre, se sentó en sus rodillas hasta el mediodía, y luego murió. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces el sirviente lo llevó a su casa, y la madre lo sostuvo en su regazo; pero cerca del mediodía, el niño murió. Biblia Católica (Latinoamericana) El sirviente lo llevó y se lo entregó a su madre; el niño permaneció sentado en sus rodillas, y al mediodía falleció. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Lo tomó y lo llevó a su madre. El niño estuvo sobre las rodillas de su madre hasta el mediodía, en que murió. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y habiéndole él tomado, y traído a su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta el mediodía, y murió. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El sirviente lo levantó y se lo llevó a la madre. Ella lo sentó sobre sus rodillas hasta el mediodía, pero a esa hora murió. |
Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a Isaac, a quien amas, y ve a tierra de Moriah,° y tú mismo sacrifícalo allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré.
E Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque era el hijo de su vejez, y le había hecho una túnica con rayas de colores.°
Y soñó José un sueño y lo declaró a sus hermanos, con lo cual aumentaron más su odio contra él,
Después de estas cosas, aconteció que el hijo de la mujer dueña de casa cayó enfermo, y su enfermedad fue tan grave que no quedó aliento en él.
dijo a su padre: ¡Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y él dijo al siervo: ¡Llévalo a su madre!
Y ella subió y lo acostó en la cama del varón de Dios, y cerrando la puerta tras ella, salió.
¿Se olvidará una madre de lo que dio a luz? ¿Dejará de amar al hijo de sus entrañas? Pues aunque éstas lleguen a olvidar, Yo nunca me olvidaré de ti.
Como a uno que consuela su madre, Así Yo os consolaré; en Jerusalem seréis consolados;
(a tu misma alma también traspasará una espada), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.
Y cuando se acercó a la puerta de la ciudad, he aquí estaban sacando a enterrar a un difunto, hijo único de su madre,° siendo ella misma viuda; y una gran multitud de la ciudad estaba con ella.
Las hermanas enviaron pues a decirle: Señor, he aquí el que amas° está enfermo.