2 Pedro 1:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Porque así os será dada ampliamente la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador, Jesús el Mesías. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces Dios les dará un gran recibimiento en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Biblia Católica (Latinoamericana) y se les facilitará generosamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador, Cristo Jesús. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y así se os abrirán de par en par las puertas del reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual y Dios, con gusto, les dará la bienvenida en el reino de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien reina para siempre. |
Serán completamente saciados con la grosura de tu Casa, Y los abrevarás del torrente de tus delicias.
Él ¡He venido a mi huerto, oh hermana mía y esposa mía; He recogido mi mirra con mi bálsamo, He comido mi panal con mi miel; He bebido mi vino con mi leche! ¡Comed, amigos! ¡Bebed y embriagaos, oh amados!
Florezca exuberante y desborde de júbilo, Alégrese y cante alabanzas! Porque le fue dada la gloria del Líbano,° La hermosura del Carmelo y de Sarón.° Sí, ellos verán la gloria de YHVH, La majestad de nuestro Dios.
Lo dilatado de su principado y la paz no tendrán fin Sobre el trono de David y sobre su reino, Para disponerlo y afirmarlo con la justicia y el derecho Desde ahora y para siempre. ¡El celo de YHVH Sebaot hará esto!
Y le fue concedido señorío, gloria y un reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieran. Su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será jamás destruido.
Y el reino y el dominio y la majestad de los reinos por debajo de todos los cielos, será dado al pueblo de los santos de ‘Elyonin, cuyo reino es un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.
Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ¡Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo!
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.
¿O menosprecias la riqueza de su benignidad, de su tolerancia° y de su longanimidad, ignorando que la benignidad de Dios te guía al arrepentimiento?
Luego el fin: cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando suprima todo imperio, y toda autoridad y poder.
Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, este tabernáculo, es destruida, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos, eterna, en los cielos.
Y al que puede hacer todas las cosas mucho más abundantemente y más allá° de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas,° que son inciertas, sino en Dios,° quien nos provee abundantemente de todas las cosas para disfrute;
Asimismo el Señor me librará de toda obra mala y me preservará para su reino celestial. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos, amén.
Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, Juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que han demostrado amar° su aparecimiento.
Por lo cual, queriendo Dios mostrar más plenamente a los herederos de la promesa lo inmutable de su plan, interpuso juramento;
Simeón° Pedro, un siervo y apóstol de Jesús el Mesías, a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador, Jesús el Mesías, han alcanzado una fe igualmente preciosa que la nuestra:
así también vosotros poned° toda diligencia en añadir a vuestra fe virtud, a la virtud, conocimiento;
Porque si tratando de escapar de las contaminaciones del mundo por medio del conocimiento del° Señor y Salvador, Jesús el Mesías, y enredándose otra vez en ellas, son vencidos, su postrer estado viene a serles peor que el primero.
Antes bien creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesús el Mesías. A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad.°
Al° que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como también Yo vencí, y me senté con mi Padre en su trono.
Y los has hecho para nuestro Dios, un reino de sacerdotes,° Y reinarán° sobre la tierra!