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2 Corintios 5:5 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y el que nos destinó° a eso mismo es Dios; quien nos dio las arras del Espíritu.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Dios mismo nos ha preparado para esto, y como garantía nos ha dado su Espíritu Santo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Ha sido Dios quien nos ha puesto en esta situación al darnos el Espíritu como un anticipo de lo que hemos de recibir.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Y el que nos ha dispuesto para esto es Dios, que nos dio la fianza del Espíritu.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, el cual también nos ha dado las arras del Espíritu.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Dios nos preparó para ese cambio y, como prueba de que así lo hará, nos dio el Espíritu Santo.

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Otras versiones



2 Corintios 5:5
11 Referencias Cruzadas  

Cuando vean lo que hace mi mano en medio de ellos, santificarán mi Nombre. Sí, santificarán al Santo de Jacob, y temerán° al Dios de Israel.


Y tu pueblo, todos ellos justos, Heredarán para siempre la tierra; Renuevos de mi plantío, obra de mi mano, Para manifestar mi gloria.


A comunicar la alegría° a los que lloran en Sión, Dándoles hermosura en lugar de ceniza, Y óleo de regocijo en lugar de lamentos, Y el manto de alabanza° en lugar de pesadumbre, Para que sean llamados árboles de justicia, Plantados por YHVH mismo, para que Él sea glorificado.


Y no sólo ella,° sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando ansiosamente la adopción, la redención de nuestro cuerpo.


quien también nos selló y nos dio como garantía al Espíritu en nuestros corazones.


Porque esta leve tribulación momentánea, produce en nosotros un cada vez más excelente° y eterno peso de gloria;


porque somos hechura suya, creados en Jesús el Mesías para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.


Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.°


Y aquél que guarda sus mandamientos, permanece en Él, y Él en aquél; y en esto sabemos que Él permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.