La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




2 Corintios 13:14 - La Biblia Textual 3a Edicion

La gracia del Señor Jesús, el Mesías, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.°

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

La gracia de Cristo Jesús, el Señor, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sea con todos vosotros. Amén.

Ver Capítulo
Otras versiones



2 Corintios 13:14
34 Referencias Cruzadas  

Y no nos metas en prueba,° mas líbranos del mal.°


Respondió Jesús, y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías, y Él te daría agua viva.


pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se hará en él una fuente de agua que brota para vida eterna.


El que cree en mí, como dijo la Escritura, de su vientre° fluirán ríos de agua viva.°


Antes bien, creemos que por la gracia del Señor Jesús somos salvos, de igual modo que ellos.


a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia a vosotros, y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.


Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesús° sea con vosotros.


Os saluda Gayo,° anfitrión mío y de toda la iglesia. Os saluda Erasto,° tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.


a Dios, el único sabio, sea la gloria por medio de Jesús el Mesías, para siempre jamás. Amén.


y la esperanza no será avergonzada,° porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.


ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna otra cosa creada podrá separarnos del amor de Dios, que es en Jesús el Mesías, Señor nuestro.


Pero vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, por cuanto° el Espíritu de Dios vive en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu del Mesías, éste no es de Él.


Porque por° un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber un mismo Espíritu.°


Porque si bendices con el espíritu, ¿cómo dirá amén a tu acción de gracias el que ocupa el lugar de simple oyente, si no sabe lo que dices?


La gracia del Señor Jesús° sea con vosotros.


¿No sabéis que sois santuario de Dios, y el Espíritu de Dios mora en vosotros?°


¿No sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo que está en vosotros,° el cual tenéis de Dios,° y que no sois vuestros?


Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesús, el Mesías, que siendo rico, se hizo pobre por amor a vosotros, para que vosotros fuerais enriquecidos con su pobreza.


Pero el fruto del espíritu° es amor, gozo y paz; paciencia, benignidad y bondad; fidelidad,°


pues por medio de Él, los unos y los otros tenemos derecho a entrar por un mismo Espíritu al Padre.


en el cual también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.


(porque el fruto de la luz° consiste en toda bondad, justicia y verdad),


Paz a los hermanos y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesús, el Mesías.


Por tanto, si hay alguna consolación en el Mesías, si alguna exhortación° de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable de misericordia,


Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo, Jesús el Mesías.


En esto hemos conocido el amor: en que Él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner la vida por los hermanos.


Y aquél que guarda sus mandamientos, permanece en Él, y Él en aquél; y en esto sabemos que Él permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.


conservaos en el amor de Dios, aguardando la misericordia de Jesús el Mesías, nuestro Señor, para vida eterna.