Por eso los judíos aldeanos que habitan en las ciudades abiertas° hacen del día catorce del mes de Adar día de regocijo y convite, y día de festividad y en que se envían regalos° unos a otros.
1 Samuel 25:8 - La Biblia Textual 3a Edicion Pregunta a tus mozos y te lo dirán. Por tanto, hallen favor estos jóvenes ante tus ojos, porque en buen día hemos venido, te ruego que des a tus siervos y a tu hijo David lo que halles a mano. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pregunta a tus criados, y ellos te lo dirán. Hallen, por tanto, estos jóvenes gracia en tus ojos, porque hemos venido en buen día; te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David. Biblia Nueva Traducción Viviente Pregunta a tus propios hombres, y te dirán que es cierto. Así que, ¿podrías ser bondadoso con nosotros, ya que hemos venido en tiempo de celebración? Por favor, comparte con nosotros y con tu amigo David las provisiones que tengas a la mano». Biblia Católica (Latinoamericana) Pregúnta a tus sirvientes y te lo dirán. Ten pues hoy un gesto de amistad con mis muchachos ya que llegamos en un día de fiesta. Por favor, dales a tus servidores y a tu hijo David lo que te dicte tu corazón'. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pregunta a tus criados y te lo dirán. Que estos jóvenes cuenten con tu favor, ya que hemos llegado en un día de fiesta. Dales, te ruego, lo que encuentres a mano a tus siervos y a tu hijo David''. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pregunta a tus criados, que ellos te lo dirán. Hallen, por tanto, estos jóvenes gracia en tus ojos, pues hemos venido en buen día; te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David. |
Por eso los judíos aldeanos que habitan en las ciudades abiertas° hacen del día catorce del mes de Adar día de regocijo y convite, y día de festividad y en que se envían regalos° unos a otros.
como días en que los judíos tuvieron reposo de sus enemigos, en un mes que se convirtió para ellos de tristeza en alegría y de luto en día de fiesta, y que los hicieran días de banquete, de regocijo y de envío de regalos de cada uno a su prójimo, y de dádivas a los pobres.
Reparte porción a siete, y aun a ocho, Porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.
Más bien, dad con misericordia de lo de adentro, y he aquí todo os será limpio.
Y mira, padre mío, mira la orilla de tu manto en mi mano, pues al cortar la orilla de tu manto, no te he matado. Reconoce y considera que no hay maldad ni transgresión en mi mano, ni he pecado contra ti, aunque tú andas a la caza de mi vida para tomarla.
Y cuando llegaron los mozos de David, hablaron a Nabal conforme a todas estas palabras en nombre de David, y esperaron.
Y YHVH volvió a llamar otra vez a Samuel. Y Samuel se levantó y fue a Elí, y dijo: ¡Heme aquí, puesto que me has llamado! Y él respondió: Yo no he llamado hijo mío, vuelve, acuéstate.