Aunque machaques al necio con el pisón del mortero, No le quitarás su necedad.
1 Samuel 19:21 - La Biblia Textual 3a Edicion E informaron a Saúl, y envió otros emisarios, y también ellos profetizaron. Volvió Saúl a enviar emisarios por tercera vez, y también éstos profetizaron. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Cuando lo supo Saúl, envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Y Saúl volvió a enviar mensajeros por tercera vez, y ellos también profetizaron. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando Saúl se enteró de lo que había pasado, envió a otras tropas, ¡pero ellos también profetizaron! Lo mismo sucedió por tercera vez. Biblia Católica (Latinoamericana) Se lo comunicaron a Saúl, quien mandó a otros mensajeros, los que también profetizaron. Por tercera vez Saúl mandó mensajeros y éstos también se pusieron a profetizar. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Avisáronlo a Saúl y envió nuevos emisarios, pero también éstos se sintieron arrebatados del mismo entusiasmo. Saúl volvió a enviar emisarios por tercera vez, que también sintieron idéntico entusiasmo profético. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cuando fue dicho a Saúl, él envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Y Saúl volvió a enviar mensajeros por tercera vez, y ellos también profetizaron. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Saúl se enteró de lo que había pasado, así que envió a otro grupo de sus hombres, y también a ellos les pasó lo mismo. Saúl envió un tercer grupo, y también ellos se pusieron a profetizar. |
Aunque machaques al necio con el pisón del mortero, No le quitarás su necedad.
¿Cambiará el etíope su piel, O sus manchas el leopardo? Así también vosotros, ¿podréis hacer lo bueno, Estando habituados a hacer lo malo?
° Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, Vuestros ancianos soñarán sueños, Y vuestros jóvenes verán visiones.
Envió entonces Saúl emisarios para prender a David, los cuales vieron un grupo° de profetas que profetizaban, y a Samuel erguido entre ellos que los presidía. Y el Espíritu de Dios vino sobre los emisarios de Saúl, y ellos también profetizaron.
Entonces él mismo marchó a Ramá, y llegando a la gran cisterna que está en Secú, preguntó diciendo: ¿Dónde están Samuel y David? Y uno dijo: He aquí que están en Nayot de Ramá.