Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo celos Raquel de su hermana y decía a Jacob: ¡Dame hijos o me muero!
1 Samuel 1:10 - La Biblia Textual 3a Edicion ella, con amargura de alma, suplicó a YHVH y lloró efusivamente. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. Biblia Nueva Traducción Viviente Ana, con una profunda angustia, lloraba amargamente mientras oraba al Señor Biblia Católica (Latinoamericana) Muy apenada rezó a Yavé sin dejar de llorar;' Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ella, llena de amargura, se puso a orar a Yahveh entre sollozos Biblia Reina Valera Gómez (2023) ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ana estaba tan triste que no dejaba de llorar. Por eso oró a Dios |
Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo celos Raquel de su hermana y decía a Jacob: ¡Dame hijos o me muero!
Cuando llegaron a Goren-Atad,° que está al otro lado del Jordán, prorrumpieron en una muy grande y solemne lamentación, y él hizo duelo por su padre siete días.
Y aconteció que acabando él de hablar, he aquí llegaron los hijos del rey, y alzaron su voz y lloraron. Y también el rey y todos sus siervos lloraron con un llanto muy grande,
Y agregó Husai: Tú conoces a tu padre y a sus hombres, que son valerosos; y están amargados en espíritu cual osa en el campo que le han robado sus cachorros. También tu padre es un hombre aguerrido, y no pasará la noche entre el pueblo.
Te ruego, oh YHVH, te ruego que recuerdes que he andado delante de ti con verdad y con un corazón íntegro, y que he hecho lo bueno ante tus ojos. Y Ezequías lloraba amargamente.
¡Mi alma está hastiada de mi vida! Daré rienda suelta a mis quejas. Hablaré en la amargura de mi alma.
Por tanto, no refrenaré mi boca, Hablaré en la angustia de mi espíritu, Me quejaré en la amargura de mi alma.
Me invocará y Yo le responderé, Con él estaré en la angustia, Lo libraré y lo glorificaré,
El corazón conoce su propia amargura, Y en su alegría no participa el extraño.
¿Qué puedo decir o pensar, si Él es quien lo hace? En la amargura de mi alma, Andaré con inquietud todos mis años.
Como a mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar YHVH, Y como a esposa de juventud que Ha sido repudiada, dice tu Dios.
Pero si no escucháis, por vuestra soberbia mi alma llorará en secreto, Y llorando amargamente mis ojos se desharán en lágrimas, Porque el rebaño de YHVH habrá sido hecho cautivo.
No lloréis al muerto, ni os lamentéis por él; Llorad con amargura por el que parte,° Porque no volverá a ver jamás su tierra natal.
Quien en los días de su carne, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía rescatarlo de la muerte,° fue oído a causa de su sumisión.
Y el pueblo llegó a Bet-’El, y allí permanecieron ante ’Elohim hasta la tarde, y alzando la voz prorrumpieron en gran llanto.
Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara,° porque ’El- Shadday° me ha puesto en gran amargura.
E hizo un voto, diciendo: YHVH Sebaot, si te dignas mirar la aflicción de tu sierva, y te acuerdas de mí, y no te olvidas de tu sierva, sino que le das a tu sierva un hijo varón,° yo lo dedicaré a YHVH todos los días de su vida, y jamás pasará navaja por su cabeza.°
Un año,° después que hubieron comido y bebido, Ana se levantó en Silo, y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en su sitial junto a una jamba de la Casa de YHVH,