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1 Pedro 4:1 - La Biblia Textual 3a Edicion

Puesto que el Mesías padeció en la carne,° vosotros también armaos con el mismo pensamiento: El que padeció en la carne terminó con el pecado,°

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Biblia Reina Valera 1960

Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Por lo tanto, ya que Cristo sufrió dolor en su cuerpo, ustedes prepárense, adoptando la misma actitud que tuvo él, y estén listos para sufrir también. Pues, si han sufrido físicamente por Cristo, han terminado con el pecado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Dado que Cristo padeció en su carne, háganse fuertes con esta certeza: el que ha padecido en su carne ha roto con el pecado.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Si, pues, Cristo ha padecido en carne, armaos también vosotros de la misma idea, a saber, que el que ha padecido en la carne ha quedado desligado del pecado,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; porque el que ha padecido en la carne, cesó de pecado;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Ustedes deben estar dispuestos a sufrir, así como Cristo sufrió mientras estuvo aquí en la tierra. Si ustedes sufren como Cristo, ya no seguirán pecando.

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1 Pedro 4:1
17 Referencias Cruzadas  

¡Lavaos, purificaos, y quitad de mi vista la maldad de vuestras obras! ¡Cesad de hacer el mal!


°Quemarán tus casas a fuego, y ejecutarán en ti la sentencia a vista de muchas mujeres. Haré que ceses en la prostitución, y tampoco volverás a dar salario de ramera.


Dice al hombre que tenía la mano seca: Ponte° en el medio.


Así también vosotros, consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Jesús el Mesías.°


¡De ninguna manera!° porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?


Porque el que murió, ha sido libertado del pecado.


y ya no vivo yo, sino que el Mesías vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí.


Pues los que son del Mesías crucificaron la carne con las pasiones y deseos.


Por tanto, tomad la armadura completa de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo hecho todo, estar firmes.


Obedecerás pues la voz de YHVH tu Dios, y cumplirás sus mandamientos y estatutos que yo te ordeno hoy.


Considerad° entre vosotros lo que hubo también en Jesús el Mesías,


Considerad pues al que soportó tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo° no se canse y desfallezca,


Porque el que entró en su reposo, también él reposó de sus obras, como Dios de las suyas.°


Porque para esto fuisteis llamados, pues también el Mesías padeció por vosotros,° dejándoos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.


Porque también el Mesías padeció una vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevaros° a Dios; muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu;