Y una multitud de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión eterna.
1 Juan 2:25 - La Biblia Textual 3a Edicion Y ésta es la promesa que Él nos dio: la vida eterna. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna. Biblia Nueva Traducción Viviente y en esta comunión disfrutamos de la vida eterna que él nos prometió. Biblia Católica (Latinoamericana) Esta es la promesa que él mismo prometió, y que es la vida eterna. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y ésta es la promesa que él nos prometió: la vida eterna. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y esta es la promesa que Él nos hizo; la vida eterna. Biblia Traducción en Lenguaje Actual pues Cristo nos ha prometido la vida eterna. |
Y una multitud de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión eterna.
que ciertamente no reciba muchas veces más en este tiempo, y en la era que viene la vida eterna.
y Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.
Y sé que su mandamiento es vida eterna.° Por tanto, lo que Yo hablo, lo hablo tal como el Padre me lo ha dicho.
Escudriñáis° las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí.
¡Trabajad!, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a Éste selló° Dios el Padre.
Porque ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y Yo lo resucitaré en el día postrero.
El que mastica° mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y Yo lo resucitaré en el día postrero.
Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tienes palabras de vida eterna,
Vida eterna a los que perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honor e inmortalidad;
para que así como reinó el pecado para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna, mediante Jesús el Mesías, Señor nuestro.
Porque la paga° del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Jesús el Mesías, Señor nuestro.
Porque el que siembra para su carne, de la carne cosechará corrupción, pero el que siembra para el espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.
Pero para esto alcancé misericordia: para que Jesús el Mesías mostrara toda su longanimidad° primero en mí, como ejemplo de los que habrían de creer en Él para vida eterna.
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual fuiste llamado, y delante de muchos testigos declaraste la buena confesión.
atesorando para sí mismos un buen fundamento para el tiempo venidero, a fin de que° echen mano de la verdadera° vida.
acerca de la esperanza de la vida eterna, que Dios, que no puede mentir, había prometido desde antes del principio de los siglos,
para que, justificados por su° gracia, fuésemos hechos herederos de la vida eterna, conforme a la esperanza.
(porque la Vida° fue manifestada, y la hemos visto,° y damos testimonio, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba° ante° el Padre, y nos fue manifestada).
pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Verdadero,° y estamos en el Verdadero: en su Hijo Jesús el Mesías. Éste es el verdadero Dios, y la vida eterna.
conservaos en el amor de Dios, aguardando la misericordia de Jesús el Mesías, nuestro Señor, para vida eterna.