Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía, Fuente cerrada, manantial sellado.
1 Corintios 9:5 - La Biblia Textual 3a Edicion ¿Acaso no tenemos derecho de llevar° con nosotros una hermana como esposa, como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? Biblia Nueva Traducción Viviente ¿No tenemos derecho a llevar con nosotros a una esposa creyente como lo hacen los demás apóstoles y los hermanos del Señor y como lo hace Pedro? Biblia Católica (Latinoamericana) ¿No tenemos derecho a que nos acompañe en nuestros viajes alguna mujer hermana, como hacen los demás apóstoles, y los hermanos del Señor, y el mismo Cefas? Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿Es que no tenemos derecho a llevar con nosotros a una hermana en la fe, a una mujer, como hacen los demás apóstoles, los hermanos del Señor y Cefas? Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana, una esposa, como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? Biblia Traducción en Lenguaje Actual También tenemos derecho a que nuestra esposa nos acompañe en nuestros viajes. Así lo hacen Pedro y los otros apóstoles, y los hermanos de Jesucristo. |
Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía, Fuente cerrada, manantial sellado.
¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre Miriam,° y sus hermanos Jacobo y José y Simón y Judas?
Y llegando Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de éste postrada en cama y con fiebre,
Y la suegra de Simón yacía con fiebre, y enseguida le hablan acerca de ella.
¿No es éste el carpintero,° el hijo de Miriam,° y el hermano de Jacobo y de José, y de Judas y de Simón? ¿No están aquí también sus hermanas ante nosotros? Y se escandalizaban por causa de Él.
Lo llevó a Jesús. Mirándolo fijamente, Jesús dijo: Tú eres Simón, el hijo de Juan,° tú serás llamado Cefas (que significa Pedro).°
Después de esto, Él descendió a Cafarnaum° con su madre, y sus hermanos y sus discípulos, y permanecieron allí no muchos días.
Todos éstos estaban unánimes, dedicados constantemente a la oración,° con las mujeres, y Miriam,° la madre de Jesús, y sus hermanos.°
Ahora, os recomiendo a Febe, nuestra hermana, que es diaconisa de la iglesia que está en Cencrea;
Y quiero decir esto: que cada uno de vosotros dice: Yo, ciertamente soy de Pablo, yo de Apolos,° yo de Cefas, yo del Mesías.
Pero si el incrédulo insiste en separarse, que se separe, pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz os° ha llamado Dios.
La mujer casada está ligada mientras vive su marido,° pero si el marido muere, es libre para casarse con quien quiera (con tal que sea en el Señor),
Quisiera más bien que todos los hombres estuvieran° como yo mismo, pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno de una clase, y otro de otra.
Digo, pues, a los solteros y a las viudas: Bueno les fuera si permanecieran como yo,
Y no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo, el hermano del Señor.
Es necesario, pues, que el obispo° sea irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospitalario, apto para enseñar,
que prohíben casarse y mandan abstenerse de alimentos que Dios creó para que, con acción de gracias, participen los creyentes, los que han conocido° plenamente la Verdad.
a las ancianas, como a madres; a las más jóvenes, como a hermanas, con toda pureza.
El que sea irreprensible, marido de una sola mujer, que tenga hijos creyentes, que no estén acusados de libertinaje o rebeldía.
Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.