Y sobre ropas empeñadas° se echan junto a cualquier altar, Y en la casa de su dios° beben el vino de los multados.°
1 Corintios 8:10 - La Biblia Textual 3a Edicion Porque si te viera alguno, a ti que tienes conocimiento, reclinado a la mesa° en un lugar de ídolos, ¿no será estimulada la conciencia del que es débil a comer de lo sacrificado a los ídolos? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Biblia Nueva Traducción Viviente Pues, si otros te ven —con tu «conocimiento superior»— comiendo en el templo de un ídolo, ¿acaso no se sentirán alentados a violar su conciencia al comer un alimento que se ofreció a un ídolo? Biblia Católica (Latinoamericana) Si uno de ellos te ve a ti, con tu buen conocimiento, sentado a la mesa en un salón del templo, su conciencia poco formada se dejará arrastrar y comerá también él esa carne. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, comiendo en un templo pagano, ¿no se verá la conciencia del que es débil inducida a comer lo inmolado a los ídolos? Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque si te ve alguno a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en el templo de los ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será incitada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Biblia Traducción en Lenguaje Actual Supongamos que uno de ustedes va a comer a un lugar donde se adora a los ídolos, y que lo ve algún miembro de la iglesia que todavía cree que los ídolos tienen vida. Entonces, aunque bien sabemos que los ídolos no tienen vida, aquel miembro de la iglesia va a pensar que está bien adorar ídolos, y dejará de creer en Cristo, quien murió por él. |
Y sobre ropas empeñadas° se echan junto a cualquier altar, Y en la casa de su dios° beben el vino de los multados.°
las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses. Y el pueblo comió, y se postró ante los dioses de ellas.
Solamente escribirles que se abstengan de las contaminaciones de los ídolos,° de la fornicación,° de lo estrangulado,° y de la sangre.°
Yo sé, pues he sido persuadido° por el Señor Jesús, de que nada es inmundo° en sí mismo, pero el que piensa que alguna cosa es inmunda, para él es inmunda.°
Pero el que duda cuando come, ha sido condenado, porque no comió° por fe, y todo lo que no proviene de la fe es pecado.°
Acerca pues, del comer de los sacrificios a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que ninguno° es Dios, sino uno.
Pero no en todos está el conocimiento;° más bien, algunos habituados hasta ahora a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, es contaminada.
Pero mirad que esta libertad vuestra no sea en alguna manera tropezadero para los débiles.
Luego salieron al campo y vendimiaron sus viñas, pisaron la uva e hicieron fiestas,° y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron a Abimelec.