Y otra vez: El Señor conoce los razonamientos de los sabios, que son vanos.°
Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.
Y también: «El Señor conoce los pensamientos de los sabios; sabe que no valen nada».
Y también: El Señor conoce los argumentos de los sabios y sabe que no valen nada.
Y también: Conoce el Señor qué vanos son los razonamientos de los sabios.
Y también dice: «Bien sabe nuestro Dios las tonterías que a los sabios se les ocurren.»