¿Has escuchado el consejo secreto de Dios, Y acaparas para ti solo la sabiduría?
1 Corintios 2:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Pues ¿quién de los hombres sabe lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha conocido las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) En efecto, nadie nos conoce como nuestro espíritu, porque está en nosotros. De igual modo, sólo el Espíritu de Dios conoce las cosas de Dios. Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿Quién es el que sabe lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? De la misma manera, sólo el Espíritu de Dios sabe lo que hay en Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Nadie puede saber lo que piensa otra persona. Solo el espíritu de esa persona sabe lo que ella está pensando. De la misma manera, solo el Espíritu de Dios sabe lo que piensa Dios. |
¿Has escuchado el consejo secreto de Dios, Y acaparas para ti solo la sabiduría?
El corazón conoce su propia amargura, Y en su alegría no participa el extraño.
Lámpara de YHVH es el espíritu del hombre, Que escudriña las profundidades del alma.°
Agua profunda es el consejo en el corazón del hombre, El hombre entendido logrará sacarlo.
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, Incurable,° ¿quién lo conocerá?
Porque a uno, por el Espíritu, le es dada palabra de sabiduría; a otro, palabra de conocimiento, según el mismo Espíritu;
pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios.