Los oídos que me oían me llamaban bienaventurado, Y los ojos que me veían daban testimonio a favor mío.
1 Corintios 12:21 - La Biblia Textual 3a Edicion y no puede el ojo decir a la mano: No te necesito, ni tampoco° la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Biblia Nueva Traducción Viviente El ojo nunca puede decirle a la mano: «No te necesito». La cabeza tampoco puede decirle al pie: «No te necesito». Biblia Católica (Latinoamericana) El ojo no puede decir a la mano: 'No te necesito'. Ni tampoco la cabeza decir a los pies: 'No los necesito'. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El ojo no puede decirle a la mano: 'No te necesito'; ni tampoco la cabeza a los pies: 'No os necesito'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito: Ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El ojo no puede decirle a la mano: «No te necesito». Tampoco la cabeza puede decirle a los pies: «No los necesito». |
Los oídos que me oían me llamaban bienaventurado, Y los ojos que me veían daban testimonio a favor mío.
Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría la oreja? Si todo fuera oreja, ¿dónde estaría la nariz?
Antes bien, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;
Entonces dijo David a Abigail: ¡Bendito sea YHVH Dios de Israel, que te envió hoy a encontrarme!