Entonces fue grande el clamor del pueblo y de sus esposas contra los judíos sus hermanos.
Levítico 25:35 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cuando tu hermano empobreciere, y se asilare a ti, tú lo ampararás; como peregrino y extranjero vivirá contigo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo. Biblia Nueva Traducción Viviente »Si alguno de tus hermanos israelitas se empobrece y no puede sostenerse a sí mismo, ayúdalo como lo harías con un extranjero o un residente temporal y permítele vivir contigo. Biblia Católica (Latinoamericana) Si tu hermano pasa necesidad y ves que no puede salir del apuro, ayúdalo, aunque sea forastero o huésped, para que pueda vivir junto a ti. La Biblia Textual 3a Edicion Si tu hermano empobrece y se halla en penuria a tu lado, tú lo sostendrás, aunque sea extranjero y forastero, para que pueda restablecerse junto a ti.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si tu hermano empobrece y te tiende su mano suplicante tú lo mantendrás y vivirá contigo como forastero o como huésped. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Cuando algún israelita se quede en la miseria, deberán ayudarlo como si se tratara de un refugiado en el país. |
Entonces fue grande el clamor del pueblo y de sus esposas contra los judíos sus hermanos.
Y había quienes decían: Hemos empeñado nuestras tierras, y nuestras viñas, y nuestras casas, para comprar grano, por causa del hambre.
Si estorbé el contento de los pobres, e hice desfallecer los ojos de la viuda;
El hombre de bien tiene misericordia y presta; conduce sus asuntos con juicio.
Esparció, dio a los pobres: Su justicia permanece para siempre; su cuerno será ensalzado en gloria.
Al Músico principal: Salmo de David Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová.
Y al extranjero no engañarás, ni oprimirás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
y se encenderá mi ira y os mataré a espada, y vuestras esposas quedarán viudas y huérfanos vuestros hijos.
Si prestares dinero a algún pobre de los de mi pueblo que está contigo, no serás usurero para con él; no le impondrás usura.
Y no oprimirás al extranjero: pues vosotros conocéis el corazón del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor; mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.
El que escarnece al pobre, afrenta a su Hacedor; y el que se alegra de la calamidad, no quedará impune.
El que se compadece del pobre, a Jehová presta, y lo que ha dado, Él se lo volverá a pagar.
Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que peregrinare entre vosotros; y lo amarás como a ti mismo; porque peregrinos fuisteis en la tierra de Egipto: Yo soy Jehová vuestro Dios.
Si tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, su pariente más cercano vendrá y redimirá lo que su hermano hubiere vendido.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero, y me recogisteis;
Pues a los pobres siempre los tenéis con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; pero a mí no siempre me tenéis.
Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es benigno para con los ingratos y malos.
Porque a los pobres siempre los tenéis con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis.
Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar ayuda a los hermanos que habitaban en Judea:
Si es posible, en cuanto esté en vosotros, vivid en paz con todos los hombres.
Así que si tu enemigo tiene hambre, dale de comer, y si tiene sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros, siendo rico se hizo pobre; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
Pero en cuanto a la suministración para los santos, por demás me es escribiros;
Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres, lo cual también fui solícito en hacer.
No le prestarás a tu hermano por interés, interés de dinero, interés de comida, ni interés de cosa alguna que suele prestarse por interés.
No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano tener necesidad, y le cierra sus entrañas, ¿cómo mora el amor de Dios en él?