al que mi mano sostendrá constantemente y mi brazo fortalecerá.
No lo sorprenderá el enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;
Sus enemigos no lo vencerán ni lo dominarán los malvados.
El enemigo no podrá sorprenderlo ni podrá el malvado oprimirlo.
El enemigo no podrá hacer reclamo sobre él,° Ni el maligno lo quebrantará,
Mi mano será firme en su favor, mi brazo le dará la fortaleza:
No lo avasallará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará.