tú que aborreces la disciplina y echas a la espalda mis palabras? Si ves a un ladrón, corres con él, y tienes tu parte con el adúltero.
Pues tú aborreces la corrección, Y echas a tu espalda mis palabras.
Pues rechazan mi disciplina y tratan mis palabras como basura.
tú que odias mis reprensiones y te echas mis palabras a la espalda?
Tú, que aborreces la corrección, y das la espalda a mis palabras.
tú que desprecias la instrucción y echas a tus espaldas mi palabra?
Pues tú aborreces la instrucción, y echas a tu espalda mis palabras.