Vano es para la victoria el caballo, pues con todo su vigor no libra.
Vano para salvarse es el caballo; La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.
No confíes en tu caballo de guerra para obtener la victoria; por mucha fuerza que tenga, no te puede salvar.
No es verdad que un caballo sirva para triunfar, no salvará al jinete ni con todo su brío.
Vano es el caballo para la victoria, Ni su gran fuerza permitirá escapar.
Engaño es el caballo como auxilio: con su mucho vigor, no pone en salvo.
Vano es el caballo para salvarse, y no librará a nadie por la grandeza de su fuerza.