Sea conmigo tu mano para ayudarme, pues he elegido tus preceptos.
Esté tu mano pronta para socorrerme, Porque tus mandamientos he escogido.
Tiéndeme una mano de ayuda, porque opté por seguir tus mandamientos.
¡Que tu mano venga a socorrerme, pues yo elegí tus ordenanzas!
Sea tu mano para socorrerme, Porque tus preceptos he escogido.
Que tu mano esté presta a socorrerme, pues yo elijo tus dictados.
Que tu mano me ayude; Porque tus preceptos he escogido.