Se decían entre sí: ¿Quién nos quitará la piedra de la entrada del monumento?
Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?
En el camino, se preguntaban unas a otras: «¿Quién nos correrá la piedra de la entrada de la tumba?»;
¿Quién nos quitará la piedra de la entrada del sepulcro?
y se decían unas a otras: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?
Iban diciéndose entre ellas mismas: '¿Quién nos rodará la piedra de la puerta del sepulcro?'.
Y decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la puerta del sepulcro?