Llegado allí, díjoles: Orad para que no entréis en tentación.
Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.
Allí les dijo: «Oren para que no cedan a la tentación».
Llegados al lugar, les dijo: 'Oren para que no caigan en tentación.
Y cuando llegó al lugar, les dijo: Orad para no entrar en tentación.
Una vez llegado a aquel lugar, les dijo: 'Orad, para no ceder a la tentación'.
Y cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.