Volveos hacia mí y asombraos, poniendo la mano sobre la boca.
Miradme, y espantaos, Y poned la mano sobre la boca.
Mírenme y quédense atónitos; tápense la boca con la mano, totalmente sorprendidos.
Préstenme atención y quedarán espantados y se pondrán la mano en la boca,
Miradme, que de puro asombro, Os llevaréis la mano a vuestra boca.
Prestadme atención: os horrorizaréis y os pondréis la mano en la boca.
Miradme, y espantaos, y poned la mano sobre la boca.