Repartiréis la tierra a suertes entre vuestros clanes. Al grande le aumentaréis la herencia y al pequeño se la reduciréis. Donde le caiga a cada uno la suerte, allí será su propiedad. Haréis el reparto por tribus paternas.
Números 36:2 - La Torah 'Adonai mandó a mi Señor que diera la tierra en herencia, por suertes, a los israelitas, y mi Señor recibió orden de Adonai de dar la herencia de Selofjad, nuestro hermano, a sus hijas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y dijeron: Jehová mandó a mi señor que por sorteo diese la tierra a los hijos de Israel en posesión; también ha mandado Jehová a mi señor, que dé la posesión de Zelofehad nuestro hermano a sus hijas. Biblia Nueva Traducción Viviente Dijeron a Moisés: —El Señor te dijo que repartieras la tierra entre el pueblo de Israel por sorteo sagrado. El Señor te dijo que la porción de tierra que pertenece a nuestro hermano Zelofehad se la dieras a sus hijas. Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé te mandó que dieras la tierra en herencia por suertes a los hijos de Israel y recibiste orden de Yavé de dar la herencia de Selofjad, nuestro hermano, a sus hijas. La Biblia Textual 3a Edicion y dijeron: YHVH ordenó a mi señor que reparta la tierra por suerte a los hijos de Israel. Asimismo a mi señor le fue ordenado por YHVH que diera la herencia de nuestro hermano Zelofejad a sus hijas.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Les dijeron: 'Yahveh mandó a mi señor que entregara por suertes la tierra en heredad a los israelitas. También mi señor recibió de Yahveh la orden de dar la heredad de Selofjad, nuestro hermano, a sus hijas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y dijeron: Jehová mandó a mi señor que por suerte diese la tierra a los hijos de Israel en posesión; también Jehová ha mandado a mi señor, que dé la posesión de Zelofehad nuestro hermano a sus hijas; |
Repartiréis la tierra a suertes entre vuestros clanes. Al grande le aumentaréis la herencia y al pequeño se la reduciréis. Donde le caiga a cada uno la suerte, allí será su propiedad. Haréis el reparto por tribus paternas.
Si resulta que se casan con alguno de otra tribu israelita, será arrancada su parte de la herencia de nuestras familias. Aumentará entonces la herencia de la tribu a la que vayan a pertenecer, y se reducirá la herencia que nos tocó en suerte.