Si Dios eliminara el Coronavirus, ¿Se convertirían a Él los que no creen?

Ciertamente la pandemia que actualmente azota al planeta ha hecho que los corazones de muchas personas se vuelvan a Dios; incluso en estos tiempos de crisis y pánico.

Si Dios eliminara el Coronavirus, ¿Se convertirían a Él los que no creen?
Si Dios eliminara el Coronavirus, ¿Se convertirían a Él los que no creen?

El Coronavirus ha contribuido en cierta manera a que muchas personas recurran a Cristo debido a todo lo que este ha causado.

Si bien los templos y lugares de adoración han cerrado por las cuarentenas y prevenciones, no ha sido un impedimento para que el evangelio se expanda por medio de las redes sociales.

Aun así, existen muchos que se encuentran incrédul0os debido a la otra cara de la situación; los contagiados y los miles de muertos por el virus. Quienes creen que un Dios de bondad no permitiría tal cosa.

Claro está que la palabra de Dios afirma que Él es justo en todos sus juicios (Salmos 119:137); pero no todos logran entender esto.

Algunos pudieran pensar: “Si Dios existe ¿Por qué no oran a Él para que desaparezca esta plaga?” o “Si los creyentes han orado a Dios por la destrucción del Covid-19 ¿Por qué nada ocurre?

Al escuchar esto, es fácil darse cuenta de la intención que tienen estas personas de probar a Dios; por lo que la pregunta podría cambiar a: Si Dios hiciera desaparecer esta plaga ¿Se convertirían a Él aquellos que no creen?

ARTÍCULO DE INTERÉS:

¿Sabías que la Biblia advertía sobre la peste del coronavirus?

No creer en Dios es un problema moral

Primero, es necesario entender que no es bueno tentar o probar a Dios (Deuteronomio 6:16); el mismo Jesucristo lo dijo (Mateo 4:7).

El Covid-19 ha acabado con la vida de más de 36.000 personas en todo el mundo.
El Covid-19 ha acabado con la vida de más de 36.000 personas en todo el mundo.

Pero en el caso del pueblo cristiano, el enfoque o punto de vista de la pregunta debe ser otro. Y es que hay que preguntarse si será suficiente señal la erradicación de la pandemia para convertir a los que no creen.

Al echarle un vistazo a la historia, se podrá dar cuenta que este no es siempre el caso. Ya que Jesús hizo muchos milagros entre los judíos, pero aun así no creyeron en Él (Juan 10:32).

Lo que ocurre es que el problema de no creen en Dios no es intelectual, sino moral, según lo explica R. C. Sproul.

En palabras más claras, esto significa que muchas personas no se convierten a Dios debido a que esto implica abandonar el estilo de vida que llevan y que tanto aman; esto es el pecado.

Es fácil hablar del pecado, pero no todos desean entender que las consecuencias de vivir bajo el mismo son eternas.

Debido a que muchas personas les gusta el tipo de vida que llevan, no les agradaría que sus obras y hechos fueran expuestos, por lo que deciden quedarse con las tinieblas y no con la luz (Juan 3:19); la cual da vida eterna.

Lo que se debe hacer

Ante esto, la motivación de la iglesia de Cristo no debe desmayar, sino que debe estar fundamentada en la perseverancia y la constancia.

Estos dos factores deben estar enlazados con la oración y la predicación del evangelio; ya que el deseo de Dios es que toda persona le conozca.

Hay poder en la oración para que el perdido sea salvado y también en la predicación a un inconverso; ya que la semilla que un creyente siembra en el corazón de una persona a su tiempo puede dar frutos.

ARTÍCULO DE INTERÉS:

CUARENTENA: ¿Qué hay con la Biblia y el número 40?

Deja tus comentarios sobre esta Reflexión
Artículos Relacionados