Si Dios conoce de mi necesidad ¿Por qué debo orar?

Sabemos que Dios sabe todo; el pasado, presente y futuro. También conoce nuestros pensamientos y deseos más ocultos.

Salmos 139:4 dice: «Señor, tú sabes lo que voy a decir aun antes de que las palabras salgan de mi boca». Entonces, ¿cuál es el propósito de la oración? Si Dios ya conoce nuestras necesidades y sabe qué le pediremos, ¿por qué tenemos que decírselo?

Dios es el Dios de lo imposible, pero Él también espera que hagamos nuestra parte y oremos. La oración, como todo lo demás en la vida cristiana, es para la gloria de Dios y para nuestro beneficio, en ese orden. Todo lo que Dios hace, todo lo que Dios permite y ordena es, en todo sentido, para su gloria. También es cierto que mientras Dios busca su propia gloria enteramente, el hombre se beneficia cuando Dios es glorificado. Oramos para glorificar a Dios, pero también oramos con el fin de recibir los beneficios de la oración de su mano. La oración es para nuestro beneficio, aun conociendo el hecho de que Dios conoce el fin desde el inicio. Es nuestro privilegio llevar enteramente nuestra existencia finita a la gloria de su presencia infinita.

La oración abre la puerta de los tesoros del Reino de Dios. Es una llave que el Creador ha puesto en nuestras manos y nos invita a utilizar.

La oración es el canal por donde fluye la provisión de Dios hacia nosotros.

Una de las preguntas mas frecuentes que las personas se hacen sobre la oración es: «Si Dios conoce todas mis necesidades, entonces.. ¿Porqué tengo que pedirle que me las supla?«.

El Señor nos enseña en Mateo 6, a no preocuparnos por lo que nos hace falta pues el Padre sabe todo lo que necesitamos incluso antes de que se lo pidamos (Mateo 6:8). A pesar de ello, nos indica que debemos pedir hasta por nuestros alimentos: «El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy» (Mateo 6:9). ¿No te parece curioso? Jesús nos asegura que está al tanto de lo que necesitamos, pero nos dice que debemos pedírselo en oración. Dios a establecido a través de ella la fórmula divina para liberar sus bendiciones sobre sus hijos.

Para él sería muy sencillo darnos lo que necesitamos; todo le pertenece y el universo está a su mando. Sería muy fácil brindarnos todo lo que nos hace falta sin tener que esperar a que nosotros se lo solicitemos. Pero no es así como lo ha estructurado. Dios nos ama, y su mayor anhelo es tener intimidad con nosotros. Orar es mucho mas que un montón de palabras intercaladas entre «Dios mio» y «Amén«. La oración es la entrada espiritual para llegar a su presencia y experimentar la experiencia de amor que ha planificado tener contigo y conmigo.

Esto nos enseña que aunque Él lo conoce todo, también quiere saberlo por nuestra boca. La oración no es un simple acto para pedir y demandar cosas de Dios, también nos ayuda a:

  • Poner en orden nuestros pensamientos.
  • Examinar nuestras verdaderas intenciones.
  • Reflexionar sobre nuestras acciones.

Además, la oración permite que nuestra relación con Dios crezca. Es una forma de reforzar el vínculo que tenemos con Él. Nosotros le hablamos a través de la oración, Él nos escucha y responde a través de Su Palabra.

Deja tus comentarios sobre esta Reflexión
Artículos Relacionados