Salmo 91: La poderosa liberación de Dios

El Salmos 91 es el texto clásico de la liberación divina. Muchos lo usan místicamente, sin ningún beneficio para su alma. Pero debemos detenernos en las promesas de Dios establecidas aquí.

¿Cuáles son los privilegios que tenemos en Dios?

1.Una vivienda totalmente segura

(Salmos 91:1-2). Vivimos en el escondite del Altísimo y descansamos a su sombra. Dios mismo es nuestro refugio. Él mismo es nuestro baluarte, nuestra torre de protección. Estamos en eso guardado por él; nos cubre por todas partes.

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2.Libertad del vínculo del cazador

(Salmos 91:3). El «birdie loop» es una trampa para los pies. En esta trampa hay un cebo aparentemente ventajoso que atrae al pájaro, pero cuando vuela hacia él en busca de algo que le brinde ventaja y placer, descubre que ha sido encarcelado. Dios es quien libera nuestros pies de la caída y nos mantiene alejados de estas trampas de muerte.

2.Liberación de la plaga perniciosa

(Salmos 91:3). La peste perniciosa es una enfermedad endémica que afecta y mata. Viene como una ola devastadora. Ningún castillo, por seguro que sea, lo mantiene afuera. Solo Dios puede liberarnos de esta ola de muerte. Solo Dios puede protegernos de los peligros invisibles que nos rodean.

4.Una protección amorosa y efectiva

(Salmos 91:4). Cuando una gallina nota la llegada de una tormenta, llama a sus crías y las protege bajo sus alas. Dios, siendo omnipotente, viendo las ráfagas de viento y los peligros de la oscuridad que nos atrapa, nos atrae bajo sus alas. Cuando caminamos en su verdad, tenemos un escudo lo suficientemente poderoso como para librarnos de todos los dardos ardientes del maligno.

5. Liberación de los terrores que asaltan nuestras almas

(Salmos 91:5). El terror nocturno habla de esos miedos que asaltan nuestra alma. Son los miedos que brotan del corazón atormentado y surgen del alma angustiada. En estos tiempos oscuros, es Dios quien nos libera de socavar nuestras propias vidas. Dios no solo nos libera de los peligros invisibles en la oscuridad de la noche, sino que también nos libera de las amenazas reales que intentan golpearnos como flechas llenas de veneno en la prisa de la vida diurna.

6.Liberación de peligros visibles e invisibles

(Salmos 91:6). Hay plagas que se extienden en la oscuridad y hay muertes que plagan al mediodía. Somos impotentes para enfrentar ambos riesgos. Ninguna posición social puede protegernos. Ningún conocimiento, por robusto que sea, puede protegernos. Solo Dios puede mantenernos alejados de estos peligros reales pero a menudo invisibles.

7.Una liberación singular

(Salmos 91:7-8). Aquellos que buscan refugio en Dios ven la muerte arrasando a su lado y a su derecha, pero Él los preserva milagrosamente. Nuestra victoria no proviene de nuestras fortalezas o nuestras estrategias; ven de Dios!

8.Nuestra casa protegida de toda plaga

(Salmos 91:9-10). Cuando hacemos de Dios nuestro hogar, Dios viene a vivir en nuestra casa, protegiéndonos de todo mal y toda plaga. Los hombres malvados pueden incluso deformarse contra nosotros y lanzar sus maldiciones sobre nosotros, pero estas maldiciones venenosas no llegan a nuestra tienda, porque Dios nos libera de todas ellas.

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9.El ministerio de los ángeles en nuestro nombre

(Salmos 91:11-13). Los ángeles son ministros de Dios que trabajan para nosotros. Nos mantienen y nos entregan. Cuando caminamos en todos los caminos de Dios, los ángeles nos sostienen y nos liberan del tropiezo. Incluso si las víboras más sutiles y venenosas como la araña nos atacan, o incluso los leones feroces con sus rugidos terroríficos nos amenazan, prevaleceremos.

10.Las promesas de Dios aseguradas

(Salmos 91:14-16). Los que se aferran a Dios con amor tienen la promesa de la liberación de Jehová. Los que conocen el nombre de Cristo están a salvo, que invocan su nombre reciben la respuesta. ¡Incluso si llega la angustia, a estos Él les da su presencia, su liberación y su recompensa de larga vida en la tierra y salvación eterna!

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