Las terribles consecuencias del adulterio. |VIDEO

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la consecuencia del adulterio
la consecuencia del adulterio

Casi todo el mundo reconoce las ventajas que tiene la fidelidad en el matrimonio. Pero el adulterio sigue destrozando familias.

LO QUE DICE LA GENTE

En algunas culturas se ve hasta normal que los casados, en particular los hombres, tengan relaciones sexuales fuera del matrimonio. Y muchos piensan que el matrimonio no tiene por qué ser para toda la vida.

LO QUE DICE LA BIBLIA

En la Biblia, la palabra adulterio por lo general se refiere a cuando un hombre o una mujer casados tienen voluntariamente relaciones sexuales con alguien que no es su cónyuge (Job 24:15; Proverbios 30:20). El adulterio es algo repugnante para Dios. De hecho, en la Ley que le dio a Israel, el adulterio se castigaba con la muerte (Levítico 18:20,22, 29). Y Jesucristo dijo que sus discípulos no debían cometer adulterio (Mateo 5:27, 28; Lucas 18:18-20).

La magnitud del pecado del adulterio. Generalmente se confunde la gravedad de este pecado con la magnitud del escándalo si se descubre; o lo que es lo mismo, se piensa que si no hay escándalo no hay gravedad.

O se incurre en el error de creer que por el solo hecho de que nadie se dé cuenta no se está haciendo mal a nadie; pero sí, y los primeros perjudicados son los mismos protagonistas.

El pecado de adulterio daña la Iglesia, daña la sociedad y, por tanto, es más grave de lo que se cree, aunque la sociedad lo vea “con buenos ojos”.

En realidad, este pecado tiene que ver con algo mucho más profundo, que es el romper la alianza con Dios. 

no-al-adulterioNingún pecado tiene justificación. No se puede justificar un pecado, y menos el de adulterio, con una supuesta lógica humana diciendo, por ejemplo: Estamos bien y felices, todo el mundo lo hace, la culpa del fracaso matrimonial no fue mía y por tanto tengo todo derecho a rehacer mi vida con otra persona cueste lo que cueste, estoy con una persona que me valora, ve por mis hijos y sobre todo me ama, etc..

En una relación adúltera (o de pecado) no hay amor. La gente no venga con la historia de que hay amor en medio del pecado: Pueden llamarle enamoramiento enfermizo, suplir carencias, necesidad de sexo, búsqueda de protección, lo que se quiera pero Amor no hay allí.

Dios es EL AMOR (1 Juan 4, 8), por eso el amor sólo puede estar realmente en relaciones bendecidas por Él y en las que quieren y respetan su presencia (por eso es tan importante tener y defender –aunque sea unilateralmente- el sacramento del matrimonio).

Es por el mismo motivo que los novios que caen en fornicación viven y pueden terminar mal, porque el amor se va de allí y deja su espacio para el pecado.

Si reconoce que está en adulterio, tenga claro que si confiesa su pecado delante del Señor, Él le perdona y ofrece una nueva oportunidad. Pero, es imperativo que renuncie a ese comportamiento inmoral. Se requiere que corte de raíz esa atadura. El Hijo de Dios lo fortalecerá si se lo pide.

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