¿Qué dice la biblia sobre la suerte? ¿Es bíblico?

La suerte, se puede definir como la manera positiva o negativa en la que se da un acontecimiento; son una serie de sucesos que se catalogan como casuales, eventuales o fortuitos.

Es Bíblico tener suerte
¿Es Bíblico tener suerte?

Para los que creen en la suerte, el destino de una persona y su futuro pueden cambiar, dependiendo de la utilización de amuletos o talismanes, que garanticen así lo que ellos consideran una buena o mala suerte.

¿Qué es tener buena suerte?

Esta expresión se usa, cuando a una persona le suceden continuamente cosas que son buenas y poco comunes.

Un caso muy cotidiano es cuando una persona gana un premio, encuentra un objeto valioso, o le sucede algo muy bueno, por lo que muchos dicen: «Ese si tiene suerte» o «a él la suerte lo acompaña».

Muchos consideran la utilización del trébol, las monedas chinas y las herraduras de hierro como los amuletos para obtener buena suerte.

¿Qué es tener mala suerte?

Se utiliza en el caso de una persona a la que casi nunca le suceden cosas buenas, sino todo lo contrario.

Para muchos la mala suerte va acompañada de sucesos extraordinarios que suelen ser poco comunes y en su defecto muy malos.

Como en el caso de quienes se pierden en un bosque, se quedan atrapados en un ascensor o incluso quienes lavan la ropa y llueve.

Existen objetos y rituales que se cree atraen consigo mala suerte como encontrar un gato negro, derramar sal, barrer de noche o un espejo roto.

¿Pero qué dice la Biblia sobre la suerte?

En la Biblia la «suerte» no es considerada como malo o bueno; en la elección de Matías como apóstol, dice que «echaron suertes», aunque no específica que método usaron, si dice que primeramente oraron a Dios, Hechos 1:24-26.

La Biblia enseña que el hombre no puede tener control, ni dominio de su futuro, porque todo lo que acontece, es por la voluntad de Dios.

«El hombre echa las suertes, pero el Señor es quien lo decide todo» Proverbios 16 : 33

Es por ello que nadie debe decir: «mañana haré», sino por el contrario: «si Dios quiere», ya que nada puede ser provocado por el hombre, es decir que la suerte del hombre está en manos del Señor Santiago 4:13-15. 

Por lo tanto no está bien confiar en amuletos y mucho menos hacer rituales que no agraden a Dios, porque tanto lo bueno como lo malo que pueda suceder, está en la voluntad del Todopoderoso.

«Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte» Salmos 16:5.

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