El segundo hijo tiene la mayor probabilidad de convertirse en delincuente.

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El patrón se repite y los expertos ya lo llaman “maldición del segundo hijo”

Según la ciencia, durante mucho tiempo se ha escuchado que los hermanos pequeños son menos responsables. Que tienen peor tacto para evitar los problemas. Si alguien pregunta por la terrible de la familia casi siempre señalan hacia el último en llegar. El hijo menor, el segundo de la casa, LA OVEJA NEGRA.

Lo llama ‘maldición del segundo hijo’ y el economista Joseph Doyle le ha dado una capa de “veracidad”. Según un estudio elaborado por el experto del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la querencia del vástago pequeño por los problemas puede ser una caracterización absolutamente real.

Doyle considera que esta tendencia responde a que los padres están más implicados con el desarrollo de su primer hijo. Se lo toman como un aprendizaje propio, abordándolo con respeto, sensibilidad y concentración. El segundo, dice el estudio, llega cuando los padres, exhaustos, han relajado su vigilancia.  

“El primer hijo tiene el ejemplo de sus padres adultos. El segundo sin embargo sigue los pasos de un niño irracional de dos años. La implicación de los padres y la influencia de su hermano mayor seguramente afecten en futuros patrones de comportamiento que tienen que ver con la menor inserción en el mercado laboral o la incursión en la delincuencia”, apunta Doyle.

Quizás no sea necesario, pero cabe decir que la ‘maldición del segundo hijo’ no es ninguna regla. La educación escolar o el entorno en el que nos movemos en edades más tardías son factores tan determinantes como el seguimiento familiar. 

La ciencia dirá que hay un puñado de hijos menores a la deriva, abocados al naufragio, sin más timonel que la improvisación. playground mag




Por su parte los que conocemos a Cristo sabemos que como BUENOS PADRES de nosotros depende la instrucción de nuestros primeros, segundos, terceros y la cantidad de hijos con los que seamos bendecidos. No somos afectados por ninguna “maldición del segundo hijo” que la ciencia quiera tratar de afirmar e imponer; pues nuestros principios son Bíblicos y nuestras bases estan fundamentadas en la palabra de Dios…

Proverbios 22:6
Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Proverbios 4:1
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, Y estad atentos, para que conozcáis cordura.

Proverbios 6:20
Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la enseñanza de tu madre;

Proverbios 13:1
El hijo sabio recibe el consejo del padre; Mas el burlador no escucha las reprensiones.

Proverbios 10:1
Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre.

Proverbios 23:24
Mucho se alegrará el padre del justo, Y el que engendra sabio se gozará con él.

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